Adolescentes: derechos invisibles en la campaña

Posted on enero 29, 2013

Adolescentes, ellas y ellos, que según la norma son las personas que van de 10 a 19 años; que constituyen un abrumador 20 por ciento de toda la población ecuatoriana; que tienen derechos que aparecen en el Código de Niñez y Adolescencia o en la Constitución; que pueden votar desde los 16, si quieren; y pueden ser candidatos desde los 18, si quieren; ellos y ellas, aparecen esporádicamente en las propuestas de campaña electoral, y casi siempre, desde un análisis que tiene que ver con leyes para juzgarles por sus infracciones, rehabilitarles e insertarles. Sin embargo, ellos y ellas, adolescentes, llenos de presente y futuro, tienen necesidades, es decir, d e r e c h o s, que el Estado, los gobiernos, los candidatos y candidatas, como buenos núcleos de reproducción del modelo social adultocéntrico y patriarcal, desconocen, ya que para ellos son invisibles.

Hablar de derechos de adolescentes en Ecuador, es hablar de derechos que deben dejar de ser invisibles también en la campaña electoral que ha entrado en una fase de intenso ritmo y derroche de… ¿de qué? ¿De propuestas para este sector poblacional? Muy pocas. ¿De iniciativas para que los derechos adolescentes se tornen principio y fin de la competencia electoral? Escasas o ninguna. ¿De nuevas formas de debatir problemas y soluciones y llevarlas a la práctica? Tampoco. Por lo pronto, en la campaña, se evidencia una competencia de todos contra las candidaturas del movimiento oficialista.

Graciosamente, penosamente mejor, los discursos de los recorridos electorales son millones de palabras que pretenden dejar en soletas la gestión del gobierno actual y sus candidatos, sobre todo al presidenciable. Luego, en el esquema discursivo, los otros candidatos, se animan a decir que ellos no harán lo que ha hecho al actual gobierno, que serán diferentes, que darán la vuelta lo que ha hecho. El discurso de campaña, se ha tornado monótono, todos contra uno y uno contra todos, y hay candidatos a quienes mejor les iría callando, porque cada vez que hablan, pierden adeptos.

Ellos y ellas, volviendo al tema que hoy convoca, a d o l e s c e n t e s, requieren la mejor educación a lo largo de su vida, de acuerdo con sus intereses y capacidades, incluyendo educación para la sexualidad integral y científica, no plagada de moralismo y silencio. Tienen derecho a los mejores, confidenciales, oportunos y eficientes servicios de salud, que les proporcionen atención e información para el cuidado completo de su salud, incluyendo servicios de salud sexual y reproductiva. Tienen derecho a una vida sin violencia de ningún tipo, incluyendo la estigmatización que aún persiste en ciertos medios masivos. Tienen derecho a que nadie les utilice para delinquir o para tirar piedras, para modelar pegando afiches o para bailar en tarimas ofreciendo helados. Nadie tiene derecho a utilizar a los y las adolescentes.

Pero, además de estas necesidades obvias, ellos y ellas, tienen derecho para invertir su tiempo propio, es decir, esa franja de tiempo –hasta de seis horas diarias- que les queda luego de estudios y oficios domésticos, en actividades que les permitan crecer y desarrollarse más y mejor: artes plásticas, teatro, danza, música, deportes (que no sean solo fútbol en la calle), ballet, artes marciales, gimnasia, atletismo, natación, escalada, pintura, escultura, artesanías, y un montón más de actividades que nos hacen, a todas las personas, mejores personas. Tienen derecho a tener la oportunidad de dedicar su tiempo libre en cualquiera de estas actividades de forma gratuita, cercana a su casa, de calidad y de forma permanente (no solo en los cursillos vacacionales a los que accede una minoría de adolescentes). Por tanto, tienen derecho a que los gobiernos nacional o local, desarrollen iniciativas para asegurar los espacios (que pueden ser todos los colegios de todo el país) y los o las instructoras de todas las disciplinas para todos y todas las adolescentes de todos los rincones del país. Este es un derecho básico para ellos y ellas.

Por ahora, nadie habla de este derecho. También en la agenda del actual gobierno, es invisible.

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Adolescentes: derechos invisibles en campaña

Posted on enero 24, 2013

Adolescentes, ellas y ellos, que según la norma son las personas que van de 10 a 19 años; que constituyen un abrumador 20 por ciento de toda la población ecuatoriana; que tienen derechos que aparecen en el Código de Niñez y Adolescencia o en la Constitución; que pueden votar desde los 16, si quieren; y pueden ser candidatos desde los 18, si quieren; ellos y ellas, aparecen esporádicamente en las propuestas de campaña electoral, y casi siempre, desde análisis que tiene que ver con leyes para juzgarles por sus infracciones, rehabilitarles e insertarles. Sin embargo, ellos y ellas, adolescentes, llenos de presente y futuro, tienen necesidades, es decir, d e r e c h o s, que el Estado, los gobiernos, los candidatos y candidatas, como buenos núcleos de reproducción del modelo social adultocéntrico y patriarcal, desconocen, ya que para ellos son invisibles.

Hablar de derechos de adolescentes en Ecuador, es hablar de derechos que deben dejar de ser invisibles también en la campaña electoral que ha entrado en una fase de intenso ritmo y derroche de… ¿de qué? ¿De propuestas para este sector poblacional? Muy pocas. ¿De iniciativas para que los derechos adolescentes se tornen principio y fin de la competencia electoral? Escasas o ninguna. ¿De nuevas formas de debatir problemas y soluciones y llevarlas a la práctica? Tampoco. Por lo pronto, en la campaña, se evidencia una competencia de todos contra las candidaturas del movimiento oficialista.

Graciosamente, penosamente mejor, los discursos de los recorridos electorales son millones de palabras que pretenden dejar en soletas la gestión del gobierno actual y sus candidatos, sobre todo al presidenciable. Luego, en el esquema discursivo, los otros candidatos, se animan a decir que ellos no harán lo que ha hecho al actual gobierno, que serán diferentes, que darán la vuelta lo que ha hecho. El discurso de campaña, se ha tornado monótono, todos contra uno y uno contra todos, y hay candidatos qa quienes mejor les iría callando, porque cada vez que hablan, pierden adeptos.

Ellos y ellas, volviendo al tema que hoy convoca, a d o l e s c e n t e s, requieren la mejor educación a lo largo de su vida, de acuerdo con sus intereses y capacidades, incluyendo educación para la sexualidad integral y científica, no plagada de moralismo y silencio. Tienen derecho a los mejores, confidenciales, oportunos y eficientes servicios de salud, que les proporcionen atención e información para el cuidado completo de su salud, incluyendo servicios de salud sexual y reproductiva. Tienen derecho a una vida sin violencia de ningún tipo, incluyendo la estigmatización que aún persiste en ciertos medios masivos. Tienen derecho a que nadie les utilice para delinquir o para tirar piedras, para modelar pegando afiches o para bailar en tarimas ofreciendo helados. Nadie tiene derecho a utilizar a los y las adolescentes.

Pero, además de estas necesidades obvias, ellos y ellas, tienen derecho para invertir su tiempo propio, es decir, esa franja de tiempo diario –hasta de seis horas diarias- que les queda luego de estudios y oficios domésticos, en actividades que les permitan crecer y desarrollarse más y mejor: artes plásticas, teatro, danza, música, deportes (que no sean solo fútbol en la calle), ballet, artes marciales, gimnasia, atletismo, natación, escalada, pintura, escultura, artesanías, y un montón más de actividades que nos hacen, a todas las personas, mejores personas. Tienen de derecho a tener la oportunidad de dedicar su tiempo libre en cualquiera de estas actividades de forma gratuita, cercana a su casa, de calidad y de forma permanente (no solo en los cursillos vacacionales a los que accede una minoría de adolescentes). Por tanto, tienen derecho a que los gobiernos nacional o local, desarrollen iniciativas para asegurar los espacios (que pueden ser todos los colegios de todo el país) y los o las instructoras de todas las disciplinas para todos y todas las adolescentes de todos los rincones del país. Este es un derecho básico para ellos y ellas.

Por ahora, nadie habla de este derecho. También en la agenda del actual gobierno, es invisible.

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25 años… ¿Dónde están los hermanos Restrepo?

Posted on enero 14, 2013

Hace 25 años, dos hermanos, Pedro Andrés y Santiago, ambos adolescentes, fueron detenidos, torturados en un centro de detención en Quito y, posteriormente, fueron asesinados por miembros de la Policía Nacional del Ecuador. El crimen de lesa humanidad, explicable por la política de ciega represión sangrienta que impuso el régimen de ese entonces, fue conocido por altas autoridades y quién sabe, hasta por el mismo presidente del país, León Febres Cordero.

Esas “autoridades”, en cadena de complicidades, decidieron, como los asesinos en serie, ocultarse en la “desaparición” de los cadáveres. Y para que la familia calle y esté quieta, armaron un engranaje de mentiras, perversamente ejecutado por una teniente policía. La inconformidad de la familia Restrepo Arismendi, sin embargo, fue creciendo y rompió el cerco de fábulas puestas para ocultar la verdad del crimen cometido por policías. La terca pregunta de su madre y de su padre ¿dónde están mis hijos?, mil veces repetida en todos los centros penitenciarios, en las oficinas acartonadas del ministro de gobierno, de los políticos de turno, fue una gota de agua golpeando en la roca.

De las preguntas personales y telefonazos, los Restrepo tuvieron que pasar a la calle para que el mundo entero conozca que dos niños aprehendidos por la policía ecuatoriana estaban muertos y desaparecidos, que el crimen se quería esconder bajo siete llaves de perversidad e infamia. Los miércoles se tornaron tribuna pública obligada para la familia de Pedro Andrés y de Santiago. Personas y grupos comprometidos con los derechos humanos hicieron también suya la devoción semanal de repetir la pregunta en los umbrales del palacete de los sucesivos gobiernos que no querían dar razón: ¿Dónde están? Y, por tanto, la demanda: ¡Devuélvannos a nuestros hijos y hermanos!

Las preguntas de seres queridos asesinados o desaparecidos se multiplicaron. No eran solo los hermanos Restrepo, había más violaciones a la dignidad y a la vida cometidas por miembros de las Fuerzas Armadas, obedeciendo a la misma política socialcristiana de matar primero y averiguar después. La bandera blanca con los rostros de Santiago y Andrés encabezó una terca marcha de familiares que, a golpe de miércoles en la Plaza Grande, se volvió un torrente poco manejable para los gobernantes. Al cabo de algunos años, gracias a las mil idas y venidas de la familia de los hermanos Restrepo, se lograron rescatar y armar piezas del rompecabezas. Las piezas más importantes, los restos mortales de los chiquillos inocentes, siguen en la sombra, escondidos por las mismas manos criminales y sus encubridores. Alguien sabe, alguien calla.

Los miércoles de la plaza, los festivales, las celebraciones religiosas, las marchas, los pitos, las canciones, las demandas nacionales e internacionales, y las banderas al viento, lograron que se reconozca la desaparición de los hermanos Restrepo como crimen de Estado. La familia recibió un aliciente que nunca será suficiente, ni de lejos. La pregunta sigue martillando: ¿Dónde están nuestros hijos? ¿Dónde están mis hermanos?

A los 25 años de un crimen depravado y de una gigantesca resistencia interminable de la familia Restrepo, admirable como las de las madres y abuelas de la Plaza de Mayo y de todos los familiares de desaparecidos de Nuestra América, una lección sale a flote: los derechos de las personas no se defienden en el discurso politiquero y electoralista, sino en la búsqueda de justicia y verdad que rompa los hilos del poder que asesina, de la perversidad que lo encubre y del silencio que cobija a los criminales. Alguien exige, alguien grita: ¿Dónde están los hermanos Restrepo?  Alguien sabe, alguien calla.

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El derecho a elegir cuántos hijos tener

Posted on noviembre 19, 2012

El derecho a elegir el número de hijos o hijas, es el tema nuclear del informe anual de 2012 del Fondo de Población de las Naciones Unidas. Los datos y análisis de este reporte, lanzado en Quito en estos días, ponen énfasis en las inmensas tareas que la humanidad, los países y las instituciones públicas debe enfrentar para que este derecho sea una realidad para todos los y las humanas.

Paradojalmente, el derecho a decidir cuántos hijos o hijas tener, pasa por el derecho a no morir dando vida, pues el proceso de la maternidad implica un riesgo a morir que implícitamente las mujeres corren, siempre en relación con sus condiciones de vida y el acceso a la atención de calidad de su maternidad.

Según el informe de UNFPA, cada minuto muere una mujer por complicaciones debidas al embarazo, al parto o al post parto, la inmensa mayoría de ellas, prevenible con la aplicación de soluciones que, por lo general, no requieren grandes o complejas inversiones tecnológicas. Entre las adolescentes mujeres de 15 a 19 años, las complicaciones del embarazo aparecen como la principal causa de muerte. Entre los factores que se deben modificar se menciona el número de partos que son atendidos por profesionales o personal calificado para responder a una eventual complicación; el uso oportuno y adecuado de métodos anticonceptivos; la disminución de la tasa de embarazos en adolescentes y una mayor cobertura de la atención prenatal, es decir, el acompañamiento integral durante el embarazo. En otras palabras, la reducción de la muerte materna en el mundo significa mejorar la salud de las mujeres, y de la atención de salud de las mujeres en todos los rincones del planeta.

El reporte de UNFPA, agencia de la Organización de Naciones Unidas, enfatiza que la reducción de la muerte materna podría llegar a un 30 por ciento si las mujeres acudieran de forma voluntaria, oportuna y efectiva a los servicios, atención, insumos y utilización de cualquiera de los métodos anticonceptivos modernos. La decisión de tener una hija o un hijo, en condiciones ideales, debería partir de un acuerdo de la pareja, sin embargo, la triste y lacerante realidad para millones de mujeres es que su ejercicio de la maternidad es impuesto y forzado, como no debería ser por ningún motivo el compromiso de traer una nueva vida al mundo.

La violencia basada en el género, ejercida por los hombres contra las mujeres, ajena a condiciones socio económicas y culturales de la pareja, pues se presenta en todos los estratos de la sociedad, provoca un gran porcentaje de embarazos que, por tanto, no son fruto del ejercicio del derecho a tener prole. La violencia basada en género se expresa –con claridad meridiana- en el incremento del índice de niñas menores de 14 años embarazadas que, según estudios, asumen la gestación en condiciones de violencia sexual. También, la violencia de género se expresa en el alto porcentaje de adolescentes madres que enfrentan la vida solas, pues los progenitores se mandan a cambiar y no asumen la paternidad. El machismo galopante atenta contra el derecho de las mujeres a decidir cuántos hijos o hijas tener.

El informe de UNFPA enfatiza en la necesidad urgente de que los gobiernos tomen las medidas, diseñen las políticas y lleven a la práctica medidas concretas para garantizar, promover y respetar el derecho de las mujeres, y de los hombres, a decidir cuántos hijos o hijas tener, y señala “cuando una mujer puede planificar su familia, puede planificar los demás aspectos de su vida”.

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12 de Agosto, recordar el olvido

Posted on agosto 14, 2012

Recordar es rumiar los buenos y malos momentos con personas significativas para cada humano y cada humana. Recordar es, por definición, salir del presente, del ahora y aquí, para hacer conexión con lo que fue, con lo que no está, con lo querido o lo odiado que dejo de ser presente. Recordar es un ejercicio que nos lleva del presente a la dimensión de lo que fue posible en alguna circunstancia pero que hoy por hoy, dejó de serlo, simplemente no es.

Cada 12 de Agosto se recuerda, o se celebra, el “día internacional de la juventud”. Este día sirve para recordar, porque una celebración es un recuerdo alborozado y digno de festejar, pero es un recuerdo.  En esta fecha, es usual que se digan muchas palabras de lo hermoso y grande que es la juventud, de lo necesario que es ocuparse de los y las jóvenes un día año, que se recuerde a la sociedad cuántos jóvenes hay y qué hacen. Se dice, con ocasión del día internacional de la juventud, que la juventud es esto o aquello, que no depende de la edad sino del espíritu, que todos somos jóvenes y que es una fecha para todos y todas. Este día, corren y vuelan muchas frases bonitas.

En este día de la juventud, puede ser interesante y provechoso, preguntar por qué es necesario recordar a las y los jóvenes. ¿Por qué? Resulta que buscando la respuesta se encuentra que el resto del año y en cada rubro de los presupuestos públicos, en las oficinas de cada gobierno provincial, nacional o cantonal, las y los jóvenes son más o menos, olvido. Quizás, ahora más que antes, se ven jóvenes y jóvenas, con o sin estudios universitarios, con o sin experiencia en el campo o en los barrios, que ocupan puestos en oficinas públicas, en bancos y empresas privadas.

Más juventud en muchas instituciones, donde antes había muy poca, se explica porque los y las jóvenes han alcanzado mayor nivel profesional más pronto que antes. También, porque los jóvenes principiantes demandan menos salario que una persona con experiencia, y eso es importante para las empresas. Pueden ser motivos políticos que explican la mayor presencia de juventud en las oficinas. Esto es muy conveniente y positivo para esos y esas jóvenes. Un aspecto triste es que muchos jóvenes en edad, parecen ya viejos porque con el uniforme dejaron la frescura y el alma rebelde. Como que, con la corbata o la blusa de seda, se aprisionan las ideas revolucionarias y asumen formas de comportarse y de pensar, no juveniles. Piensan como sus jefes y sus superiores, asumen sus posturas sin crítica ni juicio propio.

A pesar de lo señalado, vuelve la pregunta: por qué se ha dedicado un día anual para “recordar” a la juventud. Un ejemplo puede ser útil. Una investigación revela que un alto porcentaje de adolescentes, entre 15 y 19 años, tiene más seis horas libres cada día, esto es sin obligaciones de estudio o de casa. Según esta investigación, el número de varones que dispone de este tiempo libre es seis veces mayor que las mujeres, lo que revela la marcada inequidad a lo largo de la vida y también en la adolescencia en perjuicio de la mujer.

Esta inmensa cantidad de tiempo libre que podría ser utilizado para desarrollo personal en lo deportivo, artístico, musical, teatral, literario, y muchas otras formas, se dispersa porque la mayor parte del tiempo se utiliza durmiendo, viendo televisión o chateando. Es que los jóvenes son dejados? No, resulta que la inmensa mayoría, la mayoría juvenil popular, no dispone de espacios físicos, ni de entrenadores-as accesibles, sin costo y cercano a sus viviendas, para desarrollar estas capacidades.

Esta carencia de políticas de gobierno para que la juventud tenga oportunidades iguales en el uso del tiempo propio, explica que la presencia en la Olimpiadas de Londres, sea marginal y depende de genialidades individuales.

Esta falta de políticas, explica, por qué es necesario un 12 de Agosto de cada año, Día Internacional de la Juventud, día para recordar el olvido.

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Libertad de expresión ¡para todos y sin intermediarios!

Posted on mayo 4, 2012

En el año 2010, varias organizaciones de jóvenes en Ecuador, integrantes de la Red de Radialistas Juveniles, realizaron un ejercicio ciudadano de veeduría sobre las representaciones y tratamiento informativo que los medios de comunicación realizan sobre los temas de la sexualidad de adolescentes y jóvenes. Esta experiencia se concretó en el Observatorio de Medios en la Mirada Juvenil.

Los resultados de este monitoreo no son del todo alentadores porque, a pesar de que en Ecuador el 20% de la población es adolescente, apenas 3%, en una muestra de más de 3 mil notas de periódicos, presentan temas relacionados con adolescentes y jóvenes, mientras que, la proporción de anuncios dirigidos o que utilizan imágenes de adolescentes y jóvenes, es el doble. ¿Qué refleja este dato? Simplemente que los medios monitoreados en 9 provincias del país, encuentran en la juventud un rico nicho para promover el consumo, poco importa la promoción de su espíritu crítico, su educación y su cultura.

Otra de las “perlas” descubiertas por las y los jóvenes investigadores de la comunicación se relaciona con el manejo que hacen los medios monitoreados a las representaciones de la juventud.  En el 12% de fotografías se incurre en un manejo cuestionable porque no se protege la identidad de niñas, niños o adolescentes, se exalta la violencia, la pobreza; se muestra personajes como objetos sexuales y se recrean roles patriarcales, adultocéntricos o machistas. 70% de imágenes proponen a la mujer como objeto sexual, objeto decorativo o en actitud de víctima.

La Red de Radialistas Juveniles, como muchas otras iniciativas de la sociedad civil, quisiera acceder a espacios en los que su voz sea escuchada, no  necesitan que les “den diciendo”, que les “den pensando”,  y peor todavía,  que les representen de una manera tan limitada como la que revela este observatorio.

Para garantizar el disfrute y el respeto de los derechos humanos  es indispensable generar condiciones que permitan que el derecho a la libre expresión y opinión, así como el acceso a la información estén al alcance de todos.

Para ejercer la libertad de expresión hace falta que la información que nos proporcionan los medios sea veraz, imparcial y contextualizada, es decir pensada en las necesidades de la sociedad, porque el derecho a la información no es un derecho individual sino social. Requerimos información de calidad, ética y con responsabilidad social. Queremos una información plural, sin censura previa, pero con responsabilidad ulterior, independiente de los poderes políticos y económicos.

El director del Centro de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina, CIESPAL,  informa que el diario LaHora de Ecuador, el 3 de febrero de 2011, en su página B3, publicó una nota titulada “Observatorios chimbos”.  El titular hace referencia al observatorio de medios de CIESPAL, y a sus profesionales se refiere como “plumíferos” que han recibido billete del gobierno. Pese a las reiteradas exigencias  de rectificación, los directivos de La Hora nunca dieron una respuesta satisfactoria, pero sí recibieron un correo electrónico del presidente del diario, que concluía “cualquier asunto adicional acuda a las instancias judiciales que desde ya están controladas por el gobierno”.  Nos preguntamos entonces ¿dónde está la responsabilidad del medio para emitir información verificada y no sustentada en rumores?  La respuesta “si no le gusta, métame juicio”, o si no le gusta “cambie de canal” ¿es una respuesta que refleja la responsabilidad de los medios hacia la ciudadanía? ¿Entendemos la libertad de expresión como un derecho universal, o es acaso potestad de los dueños de los medios de comunicación?

La libertad de expresión, como todo derecho, conlleva también un deber: la obligación de asumirlo con responsabilidad social y es parte de otro gran derecho, el derecho a la comunicación. Este derecho lo tenemos todas las personas y por ello, los diversos sectores ciudadanos deberían acceder a los medios no solo como consumidores, porque esa es una visión errónea de la comunicación.

Para ejercer el derecho a la comunicación los sectores sociales deben contar con las condiciones materiales que les permitan producir sus propios mensajes, llámense programas radiales, televisivos, notas de prensa y otras. Deben además ser tomados en cuenta como voceros para informar y opinar sobre las situaciones que nos competen a todos.

El escritor uruguayo Eduardo Galeano señala que “las voces de la gente, sin intermediarios, suenan más verdaderas”. Pero para que las voces de la gente común y sus verdades suenen a través de los medios, todavía existen muchas limitaciones que impiden a los ciudadanos tener acceso a los medios de comunicación.

El informe de la Comisión para la Auditoría de las Concesiones de Frecuencias de Radio y Televisión, presentado en el año 2010, revela que el 40% de las concesiones de frecuencias en Ecuador habían sido obtenidas de forma ilegal o mediante prácticas ilegítimas, además demuestra el altísimo grado de concentración de estas frecuencias en manos privadas y/o en grupos empresariales de medios conectados con los sectores financieros y comerciales del país y del exterior.

Este informe brinda ampliamente suficientes elementos para justificar la democratización del acceso y uso de las frecuencias de radio y televisión.

Catalina Botero, Relatora de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, señala que “si buscamos defender la libertad tenemos que atender a esta doble vía: no solamente la libertad de quienes tienen la posibilidad de hablar porque tienen los medios para hacerlo y ser escuchados, sino que todos podamos competir en igualdad de condiciones para entrar en el mercado informativo. Pero además, considerar no sólo la libertad de informar sino también de informarse, la libertad de tomar decisiones informadas”.

¿De qué decisiones informadas hablamos cuando las mujeres  han sido relegadas de este derecho al no contar, en la mayoría de casos, con información o educación necesaria porque los Estados no han garantizado suficientemente su acceso? Tampoco han garantizado el acceso a medios para que las mujeres emitan su opinión, al igual que a programas de salud y de prevención de la violencia. Estos factores han influido negativamente, a decir de Frank La Rue, Relator para la Libertad de Expresión de la OEA, para que ellas puedan tomar libremente decisiones informadas.  Yo añado que estos factores inciden en la todavía limitada participación de las mujeres en la esfera pública.

La Plataforma de Acción de Beijing de 1995, expresa su preocupación por la constante proyección de imágenes negativas y degradantes de la mujer, así como su desigualdad en el acceso a la tecnología en la información.

El ejercicio de la libertad de expresión necesariamente conlleva una mayor participación de la mujer en asuntos públicos y en la toma de decisiones sobre aspectos que pueden influir directamente en su desarrollo, lo cual en el país es todavía limitado por los factores expuestos.

En este escenario, los movimientos sociales tienen el desafío de vigilar porque el Estado cumpla con su obligación de generar condiciones para el ejercicio de los derechos a la comunicación y dentro de ellos, el de la libertad de expresión.

Tienen también el desafío de hacer otra comunicación, fortaleciendo los medios populares y comunitarios, creando nuevos medios y espacios de comunicación que eviten reproducir las mismas limitaciones que cuestionan al sistema vigente.

El Estado debe tener claro que la libertad de opinión y expresión, así como el acceso a la comunicación, son herramientas que pueden coadyuvar a la erradicación de la pobreza porque los grupos sociales que ejercen este derecho pueden informarse, demandar sus derechos y participar en el debate público para generar cambios sociales y políticos. El Estado tiene la obligación de demostrar tolerancia con el pensamiento crítico y las posiciones divergentes a las suyas, tomando en cuenta su rol activo en la promoción y protección del derecho a la comunicación.

Los medios de comunicación, de asumir su responsabilidad social, jugarían un importante papel como generadores de participación. La sociedad requiere personas y grupos capaces de abordar los problemas de la pobreza, el hambre, las enfermedades, la discriminación, el deterioro del ambiente. Los medios se enriquecerían, y la sociedad también, con la participación de mujeres, jóvenes, indígenas, afros, montubios y otras tantas diversidades que hacen la riqueza del país.

Demandamos que los medios cumplan con su responsabilidad social en cuanto a la calidad de contenidos que ofertan. Nos indigna constatar que las audiencias con bajo nivel de criticidad consumen imágenes globalizadas de ser mujer, lo cual no es inocuo ni mero entretenimiento sin carga ideológica. Los inocentes roles de las modelos o de los machos de las programaciones son reflejo de una concepción predominante y tienen un poder influyente en los juicios, valores y comportamientos de hombres y mujeres.

No podemos seguir siendo insultados con mensajes como el emitido hace dos años por un vocero de RTS, canal 5, cuando dijo que “los negros no tienen cerebro, en lugar de cerebro tienen dos cacahuates, por eso solo sirven para patear pelota”

Este tipo de insultos a la condición humana hablan de la urgencia de una instancia reguladora de los medios de comunicación, en la que la sociedad civil ponga su mirada crítica, porque sin participación social no hay libertad de expresión.

La redistribución equitativa de frecuencias, el control sobre los mensajes discriminatorios y ofensivos, junto con otros temas indispensables para la libertad de expresión que hoy se debaten en el país, no son dádivas de ningún régimen, son conquistas producto de las luchas sociales, como todo lo que tiene que ver con los derechos humanos.

A nombre de la libertad de expresión, los medios están obligados a dar información de calidad, los ciudadanos a exigirla y el Estado a garantizarla. Creemos firmemente que otra comunicación es posible a través de normativas firmes, de actores nuevos y diversos y de espacios en los que las antiguas y las nuevas tecnologías de la comunicación estén al alcance de todas y de todos. PRODH

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Urgente, Ministra, urgente

Posted on febrero 14, 2012

En Manabí está pasando algo nuevo. Algunas denuncias de viejos problemas contra los derechos de niñas, niños y adolescentes se han puesto en la mesa de discusión de la ciudadanía, de los Consejos Cantonales de Niñez y Adolescencia, de la Policía Especializada de Niñez, DINAPEN; de las Fiscalías cantonales, de los Centros de Protección de Derechos, de Municipios, de los sectores de educación, de inclusión económica y social, de salud y protección.

En los cantones de Chone, Bolívar y Manta,  se han lanzado a conocimiento público sendas denuncias de acoso sexual por parte de profesores a estudiantes adolescentes. En uno de los casos, el “docente” fue encontrado por la DINAPEN en delito flagrante, en un motel con una adolescente estudiante. Lo importante es que empieza a salir a flote la punta de un iceberg que tiene la misma edad que el sistema educativo.

No son problemas nuevos. Por desgracia, sobre violencia sexual en ámbito educativo habrá miles de folders amarillados, malolientes y escondidos en los archivos de cualquier supervisión educativa que, ante cada caso que se conoce, opta por un silencio cómplice. Si se pudiera recoger y publicar todos los casos de todos los colegios públicos y privados, resultaría una crónica inmensa, escabrosa y lapidaria contra un sistema que no ha mostrado compromiso para erradicar el acoso sexual de las aulas.

El compromiso contra los delitos sexuales en ámbito educativo es urgente, señora Ministra de Educación. Compromiso público y transparente. En el caso del docente de Chone encontrado en delito flagrante, no basta que no se le renueve el contrato. Es indispensable que usted, usted en persona,  examine el comportamiento de las autoridades del colegio y de muchos otros docentes, no solo del colegio involucrado, que es casi, una apología del delito. Se ha propiciado que la víctima adolescente sea vejada, insultada y revictimizada dentro del mismo colegio. ¿Quién protege los derechos de las adolescentes dentro del sistema educativo? La misma situación, multiplicada, se constata en un colegio de Calceta. Los docentes acusados de delito sexual, hasta la fecha, asisten al colegio y animan un movimiento a su favor y contra las nueve adolescentes que denunciaron sus fechorías.

Además de su natural responsabilidad como Ministra de Educación, de su compromiso demostrado en otros casos de este tipo a favor y defensa de las adolescentes, el Plan Nacional del Buen Vivir, impone que, hasta el 2013, el Estado ha llegado a “Mejorar progresivamente la calidad de la educación, con un enfoque de derechos, de género, intercultural e inclusiva, para fortalecer la unidad en la diversidad e impulsar la permanencia en el sistema educativo y la culminación de los estudios”.

El mismo Plan del Buen Vivir, hablando de la garantía de la vigencia de los derechos y la justicia, le pone al Ministerio de Educación una meta no discutible: “Erradicar la agresión de profesores en escuelas y colegios hasta 2013”. Esto incluye actuar con claridad frente a todo caso de agresión sexual.

Urgente, Ministra, dé un golpe de timón al sistema educativo. Los delitos sexuales son demasiado antiguos y han sido demasiado tapiñados, no es posible más.  Con una intervención decisiva contra la impunidad de delitos sexuales en ámbito educativo, saldrán ganando todas las adolescentes que, sin duda, merecen ser, simplemente, felices.

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Acoso sexual en colegio de Manabí

Posted on enero 13, 2012

Señora Ministra:

Esta semana y en este espacio, se debería hablar de importantes temas, tales como la visita del presidente iraní a Ecuador, o también, del juicio contra la petrolera Chevron por contaminación de la selva y la vida amazónica en Orellana y Sucumbíos, juicio a favor de la gente afectada. Sin embargo, hay un tema de inmensa trascendencia que debe ser tratado: acoso sexual en el Colegio Nacional “13 de Octubre” de Calceta, Manabí, denunciada por nueve estudiantes, a fines de octubre de 2011, contra tres docentes, entre ellos el vicerrector del plantel.

El PRODH decide exponerlo públicamente, señora Ministra, porque el silencio o los trámites no parecen ser efectivos para resguardar los derechos de las adolescentes y familias.  Las víctimas del caso son nueve adolescentes y sus familias, personas trabajadoras y dignas, quienes decidieron denunciar luego de sentir que las cosas no podían seguir y que se debía frenar la prepotencia machista y las ofensas contra la dignidad por parte de quienes no merecen ser educadores. Las denuncias presentadas en la Junta Cantonal de Protección de Derechos exigen que el Ministerio de Educación intervenga con celeridad y claridad, velando por los derechos de las adolescentes.

Desde que se denunció el caso, hasta enero de 2012, son casi tres meses en los que las autoridades provinciales del Ministerio de Educación han tenido una actitud de poco compromiso con los derechos de las adolescentes, pues han esperado informes sin plazo y han dado  disposiciones que cayeron en el vacío. Por ejemplo, han visto y dejado con parsimonia y casi encubrimiento, que el rector del Colegio no acate ni respete la disposición de la Junta Cantonal de Protección de separar a los docentes acusados mientras se investiga el caso, como dice la norma legal.

El irrespeto de la disposición de  separar a los docentes acusados ha favorecido que, desde octubre a la fecha, se instaure un clima de amedrentamiento, amenazas, maltrato y chantaje psicológico contra las adolescentes, sus familias y contra docentes que solicitan respeto a los derechos de las estudiantes y que se realice una investigación seria e imparcial. Sí se favoreció que un grupo de estudiantes “amigos de los acusados”, se tome el establecimiento y paralice sus actividades, en “huelga estudiantil” contra la separación de profesores acusados. ¿Cómo entender que las adolescentes que denunciaron, dentro del establecimiento educativo, sean amenazadas y maltratadas, al punto de que las madres se vean obligadas a pedir al Rector, garantía y seguridad para sus hijas? ¿Hay alguien que garantice sus derechos dentro del colegio?

Las autoridades provinciales dicen que hacen lo legal, pero resulta que la vida de las adolescentes víctimas y denunciantes de una violación a su integridad, se ha tornado en un calvario, como nadie  quiere para ninguna adolescente del mundo. Las autoridades locales se mueven al ritmo que favorece la impunidad, tradicional y lastimera impunidad, demasiado común y bien aprendida por cierta gente del gremio, que protege al macho acosador y desampara a la víctima adolescente.

Señora Ministra, ¿conoce usted el caso? Conoce que la supervisora del cantón manifestó a las madres de familia denunciantes, que “todo lo que se dice que está pasando en el Colegio 13 de Octubre no es acoso sexual, que tocarle los senos o hacerle pinzas en los pezones tampoco es acoso sexual…” Si usted no lo conoce, como es probable, le invitamos a hacerlo. Por ellas, las estudiantes, por sus derechos y sueños de adolescentes que no merecen ser marchitados por docentes sin escrúpulos. Por su derecho a ser felices y por el deber del sistema educativo de protegerlas.

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Fernanda, delicada e implacable…

Posted on octubre 28, 2011

Fernanda, la hermana de “los hermanos Restrepo”, como las personas dicen cuando se refieren al asunto, que era de diez años cuando “el Santi y el Nené” fueron asesinados y sus cuerpos escondidos por agentes de la Policía, agentes que de gentes no tienen porque resultan ser como bestias, estremeció la memoria del país con una obra de cine delicada, por fina y aguda como bisturí, y a la vez, firme e implacable para exigir la verdad que falta. Fernanda delicada e implacable, deja su corazón en una obra de cine hecha con el corazón y el alma.

Fernanda, teje un delicado entramado –por preciso y armónico- de pedazos de floreciente vida con ásperas mentiras, plantones interminables, llantos guardados y lágrimas infinitas. El tejido de Fernanda muestra, sin ambages, la atrocidad de un crimen y lo grande de la lucha familiar y social por develarlo. Su pieza no es susceptible de manipulación política porque expresa lo justo y necesario para develar un crimen de Estado y una mentira de Estado.

“Con mi corazón en Yambo”, con delicadeza y fuerza, combina ingredientes contrapuestos como el amor incondicional y el odio más brutal y primitivo. Mezcla con asertividad y precisión, los desplantes de los agentes que no son gentes, el circo de sus informes oficiales y mal imaginados, con el llanto de mamá y de papá multiplicado por copiosa lluvia golpeando la superficie de la abandonada piscina de la casa familiar. Imposible no compartir el llanto al mirarla.

Fernanda, delicada e implacable, armoniza escenas de vida de sus hermanos scouts o en fiestas de familia con recorridos por los vericuetos oscuros y aherrojados de lo que era el antiguo “servicio de investigación criminal”, que mejor debió llamarse “servicio de criminal investigación”. Muestra los plantones valientes (cientos de miércoles por años y años) y la multitud coreando en la Plaza Grande las irónicas letras de Jaime Guevara, cantadas por el “papá de los Restrepo”, riéndose de las pobres mentiras insostenibles emitidas por títeres uniformados.

Fernanda Restrepo, inaugura su presencia pública con una pieza de cine forjada en más de veinte años de vida, esculpida con llanto y gritos de protesta, con soledad y angustia reiteradas, cansinas, como gruesas gotas de lluvia en el jardín olvidado de la casa familiar. Fernanda ofrece el testimonio de su vida y de la su familia, valerosa familia, heredera de la gallardía de la “mamá de los Restrepo”, implacable cuando enfrentaba a funcionarios o policías desvergonzados plantados en la calle para cerrarle el paso. Ofrece, con sinceridad, la dureza del dolor y la soledad “del papá de los Restrepo”, testimonio vivo del desencanto político y el compromiso sin límite con la lucha por los derechos, la verdad y la vida.

La hija de Luz Helena y Pedro, testimonia su valentía en la cara de las sinvergüenzas, cuando, por casualidad, se encontró a la Morán y su madre (ahora cambiadas de apellido para ver si borran la memoria), hijas de madre que no saben qué es ser madre porque nunca vacilaron para ser instrumentos de engaño a una madre adolorida y angustiada, sin motivo ni clemencia.

La obra de Fernanda, “la hermana de los Restrepo”, repite, en serio, sin demagogia: ni perdón ni olvido, verdad y memoria. Ni llanto estéril ni venganza, grito altivo y digno que no se detiene.  El presidente del Ecuador, después de verla, tuvo que tomar decisiones para que se investigue en serio y, ojalá, hasta el final de los finales: que el Estado devuelva los restos de los niños que nunca jamás debió tomarlos, y termine así una larguísima mentira sobre un brutal y bajo crimen, encubierto por los más altos mandos, gobierno tras gobierno, tras gobierno…

Colectivo Pro Derechos Humanos, PRODH- Ecuador/ www.prodh.org

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Observatorio: Medios de Comunicación en la Mirada Juvenil

Posted on noviembre 9, 2010

El Colectivo Pro Derechos Humanos, la Red de Radialistas Juveniles y la Red de Prevención de Embarazo en Adolescencia, realizan en 2010 un ejercicio de veeduría ciudadana desde la juventud, relacionado con el tratamiento que dan los medios de comunicación social a los temas relacionados con salud y derechos sexuales y reproductivos de adolescentes y jóvenes.

Este proceso busca sensibilizar a periodistas y comunicadores sociales en la responsabilidad de abordar los temas de juventud respetando sus derechos. Además, se quiere establecer alianzas entre las organizaciones sociales y los medios de comunicación para colocar en ellos información apegada a la realidad, necesidades y propuestas de adolescentes y jóvenes.

Medios de comunicación social y derechos humanos

Los medios de comunicación social tienen el poder de:

•    Aumentar el conocimiento del público
•    Educar en diversos temas
•    Aportar a la creación de audiencias informadas y con criterio
•    Fortalecer a la sociedad civil y su capacidad de participar en la vida del país

La comunicación es un derecho humano y es fundamental para la promoción y exigibilidad de otros derechos.

Los medios de comunicación social influyen en la cultura y deben aportar a la prevención de los embarazos en adolescentes y al tratamiento responsable y con enfoque de derechos sobre los factores que son parte de esta problemática.

El observatorio juvenil de la comunicación

Durante 2009, el PRODH y la Red de Radialistas Juveniles desarrollaron el Observatorio Juvenil de la Comunicación “Medios de Comunicación en la Mirada Juvenil”. El monitoreo de medios se realizó el 12 de agosto, Día de la Juventud y participaron 15 organizaciones de jóvenes en 8 provincias ecuatorianas.
Este estudio evidenció que el reto para visibilizar a la juventud en su real magnitud, a través de los medios de comunicación, es grande.

Prensa escrita

Del total de artículos (1291) analizados en el Observatorio Juvenil de la Comunicación “Medios de Comunicación en la Mirada Juvenil”, sólo el 6% están relacionados a temas de juventud.
El 16% de los 1291 artículos analizados reforzaron estereotipos que comúnmente se atribuyen al ser joven: violento, delincuente, consumista, alcohólico, drogadicto, etc. Esto contribuye a fomentar una imagen distorsionada de la juventud.

Radio

De las 144 noticias analizadas en los noticieros seleccionados el Día de la Juventud, solo el 9% correspondían a temas de jóvenes.
El 23% del total de noticias (144) analizadas claramente reforzaron estereotipos en la juventud asociados a la violencia, delincuencia, consumismo, sexismo.

Jóvenes, medios de comunicación y salud sexual y reproductiva

En 2010 se desarrolla la segunda fase del Observatorio Juvenil de la Comunicación “Medios de Comunicación en la Mirada Juvenil”, la cual se centra en el tratamiento que da la prensa y la radio a los temas relacionados con la Salud y los Derechos Sexuales y Reproductivos de adolescentes y jóvenes.

¿Para qué el observatorio de medios de comunicación en la mirada juvenil?

Para iniciar un diálogo informado y sin prejuicios ente los medios de comunicación y las organizaciones juveniles.
Para fomentar una práctica responsable dentro de los medios de comunicación en cuanto al tratamiento de los temas de juventud.
Para contar con aliados en los medios de comunicación, comprometidos con la prevención del embarazo en adolescentes.

El embarazo en adolescentes

En Colombia, Perú, Bolivia, Venezuela y Ecuador, viven alrededor de 7 millones de mujeres adolescentes (15 a 19 años) de las cuales, se estima que 1 millón y medio son madres o están embarazadas, la mayoría de veces sin haberlo planificado.

En Ecuador, 2 de cada 3 adolescentes de 15 a 19 años sin educación, son madres o están embarazadas por primera vez.

El 20% de jóvenes entre 15 y 19 años ha tenido al menos un embarazo.

41 de cada 100 adolescentes embarazadas no vuelve a estudiar.

El embarazo en adolescentes está asociado a:
•    Limitado acceso a información, educación y servicios de salud sexual y reproductiva.
•    Problemas en la familia
•    Violencia sexual
•    Adicciones
•    Relaciones desiguales e injustas ente hombres y mujeres (machismo)
•    Violencia de género

Esta es una problemática que trae consecuencias a la salud, la familia, la educación (deserción escolar). Pero además, es una causa y producto de las desigualdades socio-económicas, generacionales y de género.

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