El TLC y las prácticas dictatoriales de sus defensores

Posted on marzo 24, 2006


 

En la semana que termina, las protestas contra la firma del Tratado de Libre Comercio, TLC, con los Estados Unidos se acentuaron en al menos 7 provincias de la Sierra y empezaron también en la costeña provincia de Los Ríos. Si bien el bloqueo de carreteras causó problemas a muchas personas y provocó cierta escasez de alimentos, los indígenas y campesinos están claros en su objetivo: impedir que el país pierda lo que le  queda de dignidad y de soberanía nacional.

 

El pedido de la CONAIE es la convocatoria a una consulta popular para que sea el pueblo quien decida firmar o no el TLC, mientras el gobierno insiste en que el equipo negociador termine la negociación, que ya está avanzada en un 90%.

 

Con 90 % de la negociación avanzada, todavía los ecuatorianos desconocemos el contenido esencial del mismo debido al más que sospechoso secretismo mantenido por el gobierno. Sr. Presidente, ¿por qué no se nos informa sobre el contenido detallado de las negociaciones? ¿Por qué se pretende informar recién cuando el acuerdo esté firmado y no antes? ¿Por qué la escasa información disponible es muy general y vaga? Dr. Palacio, los ecuatorianos queremos conocer lo que dice la letra pequeña del tratado Los negociadores del TLC están sometidos a una cláusula de discreción que se mantendrá durante varios años, aún luego de la firma del tratado. Y no queremos seguir siendo tratados de ignorantes como  su gobierno despectivamente ha hecho con los indígenas. El culpable de la desinformación es su gobierno.

 

El gobierno, a través de su secretario de comunicación, Enrique Proaño y de su secretario de la Administración, Modesto Apolo, afirmó que el paro de la CONAIE es financiado y apoyado por ONGs extranjeras y que hay tres cooperantes vascos que han intervenido en las protestas, a los cuales ya se les dio la orden de deportación. También Proaño insinuó que el gobierno de Venezuela podría estar detrás de la movilización indígena. Con el objetivo de desacreditar a la organización indígena y a su lucha en contra del TLC, el gobierno busca torpemente chivos expiatorios, como el caso de los tres jóvenes biólogos vascos, cooperantes de la fundación Paz y Solidaridad en la comunidad de Sarayacu, provincia de Pastaza. La paranoia gubernamental no para ahí: la activista ecuatoriana de Derechos Humanos de la APDH, Anaité Vargas fue detenida en compañía de su hija de 4 años por el “delito” de conducir un vehículo con placas AT (asistencia técnica), como las que tienen varios vehículos pertenecientes a  ONGs.

 

El papel de los numerosos medios de comunicación, especialmente de la televisión, ha sido particularmente opuesto a las manifestaciones anti-TLC y al paro de la CONAIE, haciéndose eco de la política del gobierno y de la postura de los empresarios favorables a la firma del TLC  y cámaras de producción. Cabe destacar las vergonzosas intervenciones de periodistas como Jorge Ortiz de Teleamazonas o Vicente Maldonado de Canal Uno al desacreditar y hasta ridiculizar- al igual que los Proaño y Apolo- al movimiento indígena y sus dirigentes ante la opinión pública y de condenar enérgicamente las acciones del movimiento indígena por las pérdidas económicas derivadas de las mismas. Señores de los canales de televisión, ¿por qué no hablan de las pérdidas económicas, esas si mucho mayores que generaría la firma del TLC para los pobres del Ecuador, o sea de 8 de cada 10 habitantes?

 

Teleamazonas ha presentando análisis del TLC por parte de un supuesto“analista imparcial” que no tiene nada de imparcial como Pablo Lucio Paredes, quien fue contratado por la AID (agencia de desarrollo del gobierno norteamericano) para favorecer la implantación del TLC en el Ecuador. Por su parte, ECUAVISA presentó el análisis de los negociadores del TLC como Manuel Chiriboga y Alfredo Corral Ponce, quienes representan el punto de vista del gobierno y los intereses de ciertos empresarios, principalmente exportadores e importadores. ¿Por qué los canales de televisión han dado un mínimo espacio para el análisis del punto de vista del ciudadano de a pie, de los campesinos, pequeños y medianos productores, profesores, estudiantes, clase media y analistas económicos  y profesores universitarios verdaderamente independientes?  

 

Ante el pedido de 8 cámaras de industriales y exportadores, el gobierno decretó el estado de emergencia nacional  mediante el cual se limitan las garantías constitucionales, con el fin de abrir las carreteras que hasta hacer poco se encontraban cerradas. Una política que no pide “mérito” a ningún régimen dictatorial: represión contra los indígenas, heridos, asfixiados, detenidos, persecución, intimidación, amenazas y hasta la detención de dos comunicadores de la radio Inti Pacha de Cayambe.

 

Sr. Presidente: con el TLC se juega el futuro del Ecuador, el futuro de 13 millones de ecuatorianos, el futuro de nuestros hijos, de nuestros nietos. Tal vez a Ud. no le importe porque toda su familia vive en los Estados Unidos y Ud. puede en cualquier momento irse a vivir allá. Pero sí le decimos que una mala negociación dejaría hipotecado al país por generaciones, quebrados a nuestros agricultores, sin acceso a medicamentos a la gran mayoría de ecuatorianos, desaparecida a la mayor  parte de la industria nacional. Ya no son solamente los indígenas quienes se manifiestan contra el TLC. Campesinos de la Costa también se han adherido a las protestas. También en las ciudades, los moradores de los barrios, estudiantes, empleados, amas de casa, etc. se están convocando para protestar contra el TLC. Dr. Palacio: sea sensible al clamor popular y convoque a una consulta popular, para que sea el pueblo quien decida si quiere o no la firma del TLC. Eso es verdadera democracia y no llenarse la boca de discursos vacíos o ambiguos…

 

Los Indígenas ya desconocen su presidencia transitoria, Señor Palacio… se retiraron de Quito, pero la protesta se mantiene a través de Asamblea Permanentes… ¿Quiere que también el resto de ecuatorianos lo desconozcamos como ENCARGADO del Poder Ejecutivo?… ¡Cuidado! Ciudadano Palacio… ¡No se equivoque!

 

 

 

 

 

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Muros de injusticia

Posted on marzo 19, 2006

Con su acostumbrada retórica contradictoria y fatua, el genocida rector del imperio, George W. Bush, niega la historia que construyó su país. Estados Unidos se inició como un país de migrantes, y sigue trabajando gracias a ellos.

La presión de los grupos de poder más retrógrados, viene desde meses atrás, intentando detener la entrada de ciudadanos de otros países: se han ideado leyes, castigos, miedos y hasta la construcción de un muro a lo largo de la frontera con México. Ciegos, de ceguera absoluta, olvidan que muchas de las manos y de los cerebros que han llevado a Estados Unidos al sitial donde está, son de inmigrantes.

En estos días se discute la aprobación del proyecto de ley HR4437 que convierte en delito criminal la violación a las leyes migratorias. Así, todo ciudadano indocumentado se convierte en ¡terrorista! Esta ley ha provocado la protesta de muchas organizaciones que protegen a los migrantes, y el rechazo de los propios migrantes que inclusive han marchado ya en varias ciudades de Estados Unidos.

Esbocemos el panorama. Según el Pew Hispanic Center, alrededor de 37 millones de inmigrantes viven en el país del norte. Alrededor de un tercio son indocumentados. Hoy por hoy, unos 2 millones 500 mil provienen de Centroamérica, en particular de Guatemala, El Salvador y Honduras. La inmigración de México se incrementó en aproximadamente un millón 500 mil.

Más de 7 millones de estos seres humanos están en la fuerza laboral gringa, y representan casi 5 por ciento del total de 148 millones de trabajadores. Debido a sus bajos niveles de educación y a no ser mano de obra calificada, se concentran en las áreas de servicios, construcción, alimentos y agricultura.

Hoy, respaldando una ley que criminaliza, no sólo a quienes llegan a esa tierra buscando presente y futuro, sino también a los propios ciudadanos norteamericanos que pudieran prestar apoyo y dar trabajo a los viajeros, Bush ha logrado levantar una ola de protestas sin precedentes en Estados Unidos. No sólo que levantó a miles de migrantes en más de 15 ciudades gringas, se calcula más de 500 mil solo en Los Ángeles, sino que hay quienes opinan que esto puede ser el inicio de un nuevo movimiento social de lucha contra las arbitrariedades, agresiones y violaciones de libertades que el gobierno ultraconservador de Bush ha impuesto.

La iglesia católica, representada por el cardenal Roger Mahoney de Los Ángeles  exhortó  a todos los católicos a defender una reforma migratoria humanitaria a esa ley. De igual forma,  medio centenar de representantes de diferentes congregaciones religiosas -cristianos, judíos y  musulmanes- han elevado su desacuerdo.

La lucha ha dado sus frutos, pues el Comité Judicial del Senado de EEUU aprobó un plan de reforma migratoria que legaliza a millones de indocumentados, otorga visas de trabajo a extranjeros y les abre la ruta para obtener la ciudadanía. Ya es un paso.

Pero lo que no debemos olvidar, es que el origen de las migraciones masivas de indocumentados desde nuestra sufrida América Latina, no está en el deseo de la aventura. Nuestros países navegan cada vez más en un mar de pobrezas, inequidades, injusticia social. La brecha entre la minoría rica y la abrumadora población pobre, es más y más grande como resultado de las políticas hambreadoras fomentadas desde el imperio a favor de sus transnacionales, con el beneplácito y concubinato de los grupos de poder locales que buscan sus propios beneficios. Todo esto, mediado a través del FMI, el Banco Mundial, y otras organizaciones al servicio gringo, y por supuesto de los gobernantes nacionales.

Es este paisaje de terror, que obliga a cientos de hombres y mujeres mexicanos, centroamericanos, ecuatorianos, etc. a  abandonar a sus familias en busca de una vida mejor, y migrar, resulta sinvergüenza que los mismos causantes del dolor de nuestros ciudadanos, sean los que promuevan una barrera a su ingreso al país del norte.

El congreso ecuatoriano ofreció dirigir una carta al congreso gringo, pidiendo apoyo a los migrantes. ¿No sería más justo, digno y humano, que los diputadillos del congreso trabajaran por el bien de la mayoría y no por sus intereses mezquinos de grupo? ¿No sería más justo que respetaran las leyes y acabaran con su corrupción y la pobreza en bien del país?

Nuevamente el pueblo, representado por los miles de migrantes en Estados Unidos, nos ha mostrado que no se logrará un presente ni un futuro mejores sin organización y lucha. Hemos de seguir su ejemplo.

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¿Quién desestabiliza un país desestabilizado?

Posted on marzo 17, 2006


 

El secretario general de la Administración, José Modesto Apolo, declaró recientemente que el Ecuador debe firmar el Tratado de Libre Comercio TLC ya que de no hacerlo, el país proyectaría una imagen de inestabilidad social y económica. Por lo visto el mencionado funcionario no recuerda que en nuestro país hubo 6 presidentes en menos de 10 años, 3 de los cuales fueron echados del poder, una crisis bancaria que se tradujo en la fuga de 5 mil  millones de dólares del pueblo ecuatoriano, un millón de ecuatorianos que se fueron de la patria desde 1999, numerosos levantamientos y paros en protesta contra la desatención de los gobiernos de turno a la salud, educación, vialidad, etc. ¿Que más imagen y realidad de inestabilidad social y económica quiere Sr. Apolo? y esto, desde mucho antes incluso de que comenzaran las negociaciones del TLC. Y es que los gobiernos de turno, caracterizados por la corrupción, la inoperancia, el servilismo con los intereses de los grupos de poder en detrimento de los de la mayoría de los ecuatorianos, le han hundido al país en la peor crisis económica y social de su historia, con la consecuente inestabilidad económica y social. Y al contrario de lo que dicen el Sr. Apolo y el presidente Palacio, la firma del TLC ahondaría la  inestabilidad social y económica del Ecuador.

 

Ante el fracaso de la iniciativa del gobierno norteamericano de implementar un pacto de libre comercio a nivel continental, el  Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA), los Estados Unidos cambiaron de estrategia y pusieron en marcha el proyecto de tratados con grupos de países con gobiernos allegados a sus intereses, los llamados Tratados de Libre Comercio (TLC). La iniciativa fue totalmente norteamericana, sin consultar  la conveniencia u opinión de  los demás países involucrados, ni con los centroamericanos, ni con los andinos, entre los cuales está el Ecuador. Sin haber sido consultados y ya metidos en la negociación, los países andinos Colombia, Perú y Ecuador deberían haber  negociado el tratado como un frente común- la unión hace la fuerza- pero en la práctica, y con mucha complacencia de los Estados Unidos, la delegación de cada país negoció casi todo por su lado y es así que, aunque ninguno de estos países ha firmado el tratado, Perú ya cerro negociaciones, luego lo hizo Colombia y ahora se espera que lo haga Ecuador.

 

Los defensores del TLC dicen que es una oportunidad histórica para hacer negocios, para incrementar las exportaciones para ser más competitivos. ¿Qué le parece Presidente Palacio, los productos agrícolas ecuatorianos compitiendo con los productos agrícolas gringos? ¿Desconoce acaso que cada agricultor norteamericano recibe en promedio de 26 mil dólares anuales de subsidios por parte de su gobierno mientras que ningún agricultor ecuatoriano recibe un solo centavo?  ¿No sabe que la agricultura norteamericana es la más desarrollada y tecnificada del mundo, que ocupa apenas el 1% de la población económicamente activa y que es absolutamente excedentaria en producción? Y que por lo tanto… ¿los Estados Unidos están desesperados por hacer dinero con sus excedentes agrícolas? 

 

Señores del gobierno, ¿ignoran que con el TLC aumentarán las importaciones y con ello los beneficios principalmente para un puñado de grandes importadores como la Sra. Joyce de Ginatta, la mayor pirata del país, y acérrima defensora del TLC, o los hermanos Febres Cordero ?

 

¿Por qué de países como Brasil, Argentina, Venezuela o Paraguay que no están negociando el TLC, nadie ha dicho que se han quedado del tren de la historia o que están condenados al fracaso o que han desaprovechado una oportunidad histórica?

 

¿No están enterados los gobernantes y los empresarios favorables al TLC de los resultados del tratado en México al cabo de más de10 años? Las exportaciones se triplicaron, es cierto, fundamentalmente gracias a las maquiladoras, pero la tasa de crecimiento de la economía es muy inferior al de las tasas anteriores al ingreso al TLC, por lo cual el producto interno bruto PIB, o el ingreso que percibe cada trabajador mexicano casi no ha tenido crecimiento.

 

Lo que sí aumentó mucho en México es el número de campesinos que dejaron sus tierras ya que sus productos agrícolas no podían competir con los norteamericanos. Esto se refleja en al aumento de la emigración mexicana hacia los Estados Unidos: de 200 mil emigrantes por año antes del TLC se pasó a más de 500 mil desde la firma del TLC. Hoy en día el 70% del maíz, base de la alimentación del pueblo mexicano, proviene de los Estados Unidos. ¿Es eso lo que quieren para el Ecuador, Sr. Chiriboga y demás negociadores del TLC? ¿Un país invadido por alimentos gringos, maíz de Iowa, papas de Idaho, arroz de Luisiana, vegetales de California y naranjas de Florida? ¿Eso es lo que quieren los defensores del TLC? ¿Y qué la enorme migración ecuatoriana hacia el extranjero aumente aún más?

 

Y además,  ¿que los gringos se lleven y patenten nuestra biodiversidad como ya lo hicieron con la ayahuasca? Eso, por no citar otro tema muy espinoso como es el de la deuda externa del Ecuador que con el TLC pasaría a ser considerada por los Estados Unidos como inversión extranjera y por lo tanto sujeta al manejo según los intereses de los grupos acreedores privados?

 

¿Por qué tanto secretismo respecto a los acuerdos ya firmados… alrededor del 90%? ¿Por qué no se informa ni se ha informado al pueblo ecuatoriano qué es lo que ya ha sido negociado y en que condiciones? ¿Por qué ni siquiera los miembros del Congreso Nacional han sido informados si ellos son los encargados de ratificar o no el tratado? ¿A qué intereses se trata de servir?  ¿Qué es lo que a toda costa se quiere ocultar a los ecuatorianos?

 

Mientras tanto, la represión militar y policial ordenada desde el gobierno es la respuesta a las protestas del movimiento indígena y otros movimientos sociales opuestos a la firma del TLC, quienes han cerrado varias vías de circulación en todo el país. Ya hay varios heridos de bala y por impacto de bombas lacrimógenas en Imbabura, Pichincha, Cotopaxi, Azuay…

 

A los manifestantes se les acusa de querer desestabilizar el país. Sr. Palacio… ¿no será que el TLC va a ser mucho más desestabilizador, de este país desestabilizado ya por los grupúsculos de poder político y económico que han provocado hambre, desempleo, injusticia y que se afanan en sostener una supuesta democracia afincada solo en el voto, pero injusta y corrupta por su propia estructura?

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Democracia, mucho más que elecciones

Posted on marzo 10, 2006


 

Cuando nos acercamos a la recta de nuevas elecciones para presidente, vicepresidente del Ecuador, y de otras dignidades (más bien autoridades, pues no siempre hay dignidad en las elecciones), y encontramos ya  en las diarias noticias las señales de campañas, de propagandas, y las infaltables alianzas entre partidos, que al margen de ideologías, o a pesar de ellas, buscan seducir a los posibles votantes, también es necesario que empecemos una ruta de análisis, reflexión y cuestionamientos.

 

Nuestro derecho a participar en la vida política del país, no empieza, y menos termina, en las elecciones. Más de 150 años de vida republicana nos han mostrado que la democracia va más allá de poner un rayón en una papeleta, o de gritar a favor o en contra de un candidato; incluso, tiene que ir más allá de salir a protestar y tirar piedras en las calles, de hacer paros y huelgas que nacen del justo derecho a reclamar.

 

Las caravanas de ofrecimientos han iniciado su marcha. Pero brillan por su ausencia los programas de gobierno, aquellos en que consten realmente la opinión y las esperanzas del ciudadano común, del obrero, del estudiante, de la ama de casa, en fin, de las mujeres y hombres del Ecuador.

 

Más de un siglo de ciclos y ciclos de votaciones y elecciones, de kilómetros de papelería fútil, y las noticias del campo, de los pobres de las áreas rurales, no han cambiado.

 

La prensa de estos días revela que más de ocho mil hectáreas se han inundado en la provincia del Guayas. Áreas suburbanas y rurales por igual. Catástrofes que se suceden año tras año, que saturan de pobreza a la pobreza ya existente. Año tras año que los ofrecimientos de campaña abruman, pero que no se traducen en acciones a favor de la gente. En Los Ríos, más de once mil familias también afectadas por inundaciones, ahora llenan albergues con sus miserias, y sus lágrimas. Sus humildes y misérrimas viviendas no resistieron el temporal y desaparecieron bajo las torrenciales lluvias. Así también sus sueños. ¿Se les podrá culpar a esos pobres si a la hora de votar escogen a quien les da un mendrugo de pan? ¿Algún gobierno ha tomado realmente cartas en el asunto?

 

Los derechos están escritos, y la democracia es bandera de propaganda de todos los partidos que quieren ser ungidos con el voto popular. Pero a la hora del té, !nada!

 

Profesores que ganan como máximo entre uno y tres salarios mínimos, luchando día a día con grados abarrotados de niños desnutridos, en aulas que se derrumban; empleados de Andinatel o Petroecuador que, frecuentemente con poco esfuerzo, llevan a sus bolsillos mensualmente, miles de dólares… ¿Democracia? ¿Elecciones libres y democráticas?

 

Guayaquil se extiende hacia el norte, porque el sur ya no da más: invasiones de pobres, que compran terrenos a quienes no son dueños, pero que se enriquecen con la esperanza de los miserables. Casas construidas sin ningún procedimiento técnico, sobre tierras absolutamente inseguras, terriblemente peligrosas. ¿Pan, techo y empleo? No, ahora son otras mentiras, que benefician a los mismos de siempre.

 

El gobierno hace oídos sordos a la oposición popular a la firma del TLC, y persiste en su empeño en firmarlo. Los negociadores prefieren revisar los acuerdos firmados por Perú y Colombia a tomar en cuenta la opinión ciudadana. Es entendible, en tanto están protegiendo los intereses de los grupos de poder a los que representan. ¿Democracia? ¿Elecciones libres y democráticas?

 

Sí. Se vienen las elecciones. Nuestros derechos no aparecerán cumplidos por arte de magia. La democracia ni empieza ni termina en el voto. Debe ser construida desde los hogares, en las relaciones dentro de la familia; desde los barrios, desde las asambleas populares. Su ejercicio va más allá de la simple y justa protesta: tiene que forjarse en el control a las autoridades elegidas, en la exigencia del cumplimiento de lo que nos pertenece como ciudadanos y ciudadanas, como dueños y dueñas del poder real: nuestros derechos como seres humanos.

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Justicia y equidad para todos y para todas

Posted on marzo 10, 2006


 

En opinión de Amnistía Internacional: “… la discriminación por razón de sexo es la causa subyacente de la violencia contra las mujeres, la violación de los Derechos Humanos más extendida e impune que existe en el mundo. La discriminación está presente en la cultura y la religión, pero también en el marco jurídico del propio Estado sobre aspectos familiares, económicos, laborales y de otra índole.”

 

Al conmemorarse el Día Internacional de la Mujer, 8 de marzo del 2006, es absolutamente pertinente revisar algunas cifras  mencionadas por la OIT (Organización Internacional del Trabajo) en un estudio realizado por ésta.

 

En primer lugar, el servicio doméstico, que representa 15,5 por ciento del total del empleo femenino de América Latina, está en expansión. “La segregación laboral que confina a las mujeres en los niveles menos privilegiados continúa existiendo”, dijo María Elena Valenzuela, coautora del estudio.

 

En el mercado laboral de América Latina las mujeres representan hoy en día cerca de 40 por ciento de la población activa de las áreas urbanas. La tasa de la participación de las mujeres creció de 39 por ciento en 1990 a 44,7 por ciento en 2002, mientras que la tasa masculina permaneció cerca de 74 por ciento. Sin embargo, según la misma fuente, el desempleo es más alto entre las mujeres que entre los hombres.

 

En 2004, cerca de 9,4 millones de mujeres de las áreas urbanas estaban desempleadas, 6,8 millones más que en 1990. Si bien el desempleo afectó ambos sexos, el aumento fue mucho mayor en la fuerza laboral femenina: entre 1990 y 2004 la tasa de empleo masculina aumentó de 5,3 a 9,1 por ciento, mientras que la tasa femenina registró un incremento de 6,5 a 13 por ciento.

 

Explica por otro lado la coautora del estudio que en Brasil, por ejemplo, 71 por ciento de las mujeres negras trabajan en el sector informal, una proporción mayor que los hombres negros (65 por ciento), las mujeres blancas (61 por ciento) y los hombres blancos (48 por ciento). En Guatemala, sólo 10,6 por ciento de la población indígena con alguna forma de empleo trabaja en el sector formal de la economía, comparado con 31,8 por ciento de los trabajadores no indígenas.

 

Mas debemos ser conscientes que, si bien es cierto que el capitalismo ha aumentado la participación de la mujer, lo ha hecho sobre todo en áreas de sectores explotados. Pues no se ven las mismas cifras en lo que tiene que ver con los puestos de decisión, ya sea a nivel de trabajo, o en el ámbito político-administrativo. El ejemplo de Chile, es casi una excepción.

 

Vale la pena también revisar lo que Fany Miguens Lado manifiesta en Rebelión, al hablar sobre el área de la comunicación: “Es poco probable que las mujeres sean protagonistas de una noticia (ya lo sabemos o lo intuimos). Tan poco como que esto sólo ocurre en 1 de cada 10 noticias en todo el mundo. Menos aún si se trata de política o gobierno (8%) que ya se sabe que esas son cosas de hombres. Menos todavía cuando la noticia informa de lo que de verdad importa, del corazón de la dictadura del mercado: en la sección de economía sólo encontraremos mujeres en 3 de cada 100 ocasiones”.

 

Ahora bien. El empeño de quienes defendemos la igualdad, no es sólo que se equilibren los números de hombres y mujeres trabajadores, es sobre todo, lograr justicia y equidad para todos, hombres y mujeres en su derecho a decidir el presente y el futuro.

 

Estamos conscientes que la mujer es mayoritariamente explotada, pero de la misma forma, entendemos que la lucha ha de hacerse por lograr equidad, justicia no sólo para la mujer, sino para todos los explotados y explotadas del mundo. No se podrá lograr esto, en tanto no se logre romper toda la estructura capitalista.

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