MAYORIA VOTA, MINORIA GANA… MINORIA MANDA

Posted on agosto 28, 2006

  El modelo de democracia “representativa” que vive el Ecuador cabe en una frase: minoría gana, minoría manda. El Estado se ha organizado de tal forma que las minorías que ganan la pelea electoral, asumen la “representación” de toda la población. Esas minorías, una vez en los puestos de gobierno, toman decisiones por la mayoría.  Las elecciones, tal como se dan hoy, sirven para seleccionar a esas minorías que toman los gobiernos locales, provinciales y nacional. El derecho a la participación política de toda persona se reduce a votar para hacer posible el reemplazo de una minoría por otra. De los 13 millones de personas que somos Ecuador, una fracción minoritaria forma parte de los partidos políticos que participan en las elecciones. En cada uno de los partidos políticos vigentes, hay una minoría que dirige y dispone, de acuerdo a las necesidades de una más reducida minoría.  Entre los socialcristianos manda y dispone Febres Cordero y su gente. En el PRIAN, el empresario de pausado pensamiento y sus asesores. En el PRE, el clan Bucaram. En la RED-ID manda un grupillo. En el partido de Correa, manda Correa y alguno más. La legión de candidatos y candidatas de cada partido son piezas que ponen y quitan los jeques de cada agrupación partidista. Quizás, Pachakutik es el partido que intenta  romper la lógica de la camarilla y promueve mayor participación de sus bases (que son también una minoría). En todos los partidos, la gran participación de los afiliados es elegir y pelear candidaturas. Se reúnen y discuten, acaloradamente, quién arrastrará votos, aunque sea de nulo antecedente y su arrastre provenga de programas televisivos de entretenimiento.  Los partidos cobran vida y remueven brigadas, alquilan locales, pintan pancartas y llenan de propaganda los espacios públicos (es decir los espacios de todos) con fotos maquilladas de sus productos electorales. Lastiman el ambiente con miles de fotos lastimeras con ningún mensaje de fondo, frases hechas, frases huecas, promesas vanas, son el gran contenido de la campaña electoral. Lo único que quieren que la ciudadanía capte es la sonrisa, el número de la lista y el color de la tienda política electoral.  En estas condiciones, la democracia que vivimos es un embudo en el que cada vez caben menos para el gobierno. De toda la ciudadanía, la minoría participa en partidos. En los partidos, una minoría decide y ordena. En el gobierno, se sienta a decidir la minoría que es elegida. Esa minoría rinde cuentas a los mandamás de los partidos y no a los electores, peor a las mayorías. Es una democracia NO participativa sino, mediocremente, “representativa”. La pobre democracia representativa no da más. El modelo de gobierno y de elecciones, solo vende la imagen de participación, pero no es más que una imagen que, apenas conocidos los resultados, se convierte en el gobierno de la minoría de las minorías. Un modelo “representativo” como el actual, centrado en el  monopolio de los partidos políticos, excluye a las mayorías. Hoy, los gobiernos no administran los asuntos públicos ni gobiernan con la voz y el voto tomado en asambleas de barrios, comunas y recintos (como algunos municipios intentan hacer). Hoy, se contentan con informar lo que decidieron o hicieron, lo que no hicieron o no pudieron hacer “porque el gobierno central” no les da plata. 

El derecho a la participación de toda persona tiene que encontrar un cauce nuevo, creativo, diferente al del modelo actual en el que mayoría vota, minoría gana y… minoría manda.

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Embarazos a la fuerza, impavidez y “democracia”

Posted on agosto 21, 2006

 

 

Graciela Moreno, concejala de Sucre, Manabí, en el marco del Encuentro Cantonal de Usuarias de la Ley de Maternidad Gratuita, denunció el hecho. Sucede que las mujeres de una parroquia rural que habían decidido planificar el número de hijos, ejerciendo su derecho reconocido en las leyes ecuatorianas, compraron píldoras anticonceptivas a vendedores ambulantes mientras esperaban cobrar el infame “bono de la pobreza”. Pero las pastillas resultaron ineficaces. Eran falsificadas. En consecuencia existe un número indefinido de embarazos no deseados en dicha parroquia. La planificación familiar, como un derecho de las mujeres y las familias, se ha negado por vivir en un cantón alejado, por el libre mercado y el casi nulo acceso a servicios de maternidad gratuita.

 

Lo sucedido desnuda la impavidez e inoperancia del sistema de salud, de autoridades locales y de la misma “democracia”. La “democracia” nuestra posibilita la terrible combinación de mercado libre con nulo o bajo acceso a los servicios de salud gratuitos escritos en las leyes.

 

Estos embarazos obligados nunca serán titulares de los periódicos auque revelan la violencia y el desamparo de las mujeres. No de las mujeres que se pasean de candidatas representando a las clases dominantes, sino de las mujeres empobrecidas que son más de 70 por ciento y que están en todos los rincones de nuestro “democrático“Ecuador.

 

El hecho revela el abandono y desprotección de las personas como consumidoras. Nadie fiscaliza nada en la sociedad de libre comercio. No hay control de calidad de los productos que se expenden. Frente al daño a las consumidoras, nadie pide ni rinde cuentas. ¿Quién controla? ¡Viva el libre mercado!

 

El primer compromiso de todo gobierno (nacional y local) es la vida de la población y la garantía de funcionamiento de todos los servicios públicos, entre ellos, la venta de productos de uso humano. Los municipios tienen la obligación de velar por el respeto a los derechos de las personas y los consumidores. ¿Qué se hace para controlar la venta ambulante de medicamentos o para garantizar el acceso a servicios de salud?

 

Es obvio que se requiere una mayor cobertura de salud para las mujeres afectadas por la estafa. Los servicios de control prenatal y parto deberían también incrementarse para estar acorde la demanda aumentada en la parroquia por la estafa. ¿Se hará algo para garantizar a las mujeres una maternidad saludable aunque no la esperaban? ¿Qué se hará para que ninguna de esas mujeres sufra complicaciones ni engrose las estadísticas de mortalidad materna?

 

Si la Ley de Maternidad Gratuita vigente garantiza el acceso a anticonceptivos ¿qué hacen las autoridades para asegurar la información, acceso y disponibilidad de anticonceptivos para las mujeres que lo solicitan, haciendo mínima la necesidad de acudir a vendedores ambulantes o farmacias privadas?

 

Las organizaciones de mujeres y de usuarias de la Ley de Maternidad Gratuita exigen que las autoridades respondan por sus derechos como mujeres y consumidoras. Los organismos de Derechos Humanos nos sumamos a esta exigencia. El Municipio, las autoridades sanitarias y el MSP deberían decir algo.

 

Los embarazos a la fuerza, en este caso,  resultan de la impavidez de un sistema, a pesar de leyes y programas. Las vidas de mujeres con embarazos obligados hieren la conciencia. ¿Alguien se atreve a decir que esto es democracia?

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La esencia del sistema

Posted on agosto 14, 2006

Cuentan los evangelios cristianos, en uno de sus pasajes, la actitud que tenían los fariseos para ganarse la volunta Divina y por supuesto la voluntad de su pueblo. Luego de hacer una “obra de caridad”, inmediatamente la voceaban, luego la publicaban y traban de hacer que se entere todo el mundo, aunque sea de oído a oído, de su “caritativo corazón” y de sus “buenas obras”.

 

De la época en que fueron escritos esos evangelios, hasta nuestros tiempos, las cosas han cambiado. Claro que sí. Ahora, retorciéndose bigotes o frotándose sus calvas, con aire de meditación profunda y de amplia reflexión,  los fariseos modernos utilizan toda la artillería que les ofrece la tecnología de punta. El Internet, los correos electrónicos, la prensa, la radio, la telefonía celular, la televisión y más, son los medios de los que se valen los fariseos de estos tiempos para hacer conocer las “bondades del sistema” y las “grandes obras” que realizan sus defensores.

 

Los tiempos actuales nos muestran precisamente lo dicho. Cualquier medio sirve para darse a conocer y mostrar el quehacer de estos “mansos corderitos”. Pero una cosa es clara, si bien los medios han cambiado, la esencia misma del pensamiento fariseo, individualista y dominador, es decir, la esencia de un sistema opresor es la misma.

 

Y si no, veamos algunos casos.

 

Tiempo de elecciones, es igual a tiempo de divisiones. Mientras más se pueda segmentar, dividir, atomizar a los candidatos que de alguna manera están ligados al campo popular, mayor es la opción del triunfo fariseo… Es decir, aunque no se gane en las urnas… las alianzas posteriores serán las oportunas. Como en el campo popular  no existe unidad, la dominación será solo cuestión de alguna negociación.

 

Tiempo de elecciones es tiempo de distracciones. Los fariseos a escena. Grandes titulares de unidad y acuerdos entre algunos de sus representantes, aunque a la vuelta de la esquina, la alianza queda en nada y se ponga una cortina. Otro tanto hace, otro de sus grupos. Consiguen “caras bonitas” y “cuerpos deseados” y, sin pensar dos veces, los mandan para diputados… o quien sabe, en alguno de los casos para primer mandatario.

 

Tiempo de elecciones es también tiempo de corrupciones. Sin ir muy lejos, ahí está el caso de México. En ese país, este mismo momento, las últimas elecciones son totalmente cuestionadas, a pesar que “observadores imparciales e internacionales” habían asegurado que todo el sistema funcionó muy bien… ¡claro!, la pregunta es ¿para quién? La respuesta es evidente… para el grupo fariseo, ¡para quién más a de ser! Nada raro sería que estas mismas triquiñuelas las usen los “dignos representantes” de los fariseos nacionales. 

 

Sin darnos muchas vueltas, bien podemos concluir. El sistema tiene su esencia: divisionismo,  distracción y corrupción… Y si acaso algo fallara… si la unidad popular en última instancia se diera, hasta podría recurrir, como el mayor de los recursos, a poner una supuesta “pausa” al sistema, inventarse un conflicto interno o en cualquiera de las fronteras, y utilizar de fariseo al primer militar que se ofrezca…

 

¿Cómo romper esta esencia? ¿Cómo romper el sistema legalista y opresor que defienden los fariseos? ¿Nos quedamos en las reglas que nos impone el sistema o forjamos una unidad verdadera, es decir, la esencia de un nuevo sistema?

 

Para finalizar, no podemos dejar de preguntar. ¿Quienes se dicen ser los verdaderos candidatos-representantes del campo popular, qué hacen frente a la esencia del sistema? ¿Prefieren el juego del moderno fariseo? o ¿se deciden a construir sobre todo en unidad, es decir en comunidad, una alternativa viable a este sistema opresor, de división, distracción, militarismo y corrupción? La pregunta les queda planteada, esperamos su respuesta.

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Petróleo: el pastel de la muerte

Posted on agosto 4, 2006

Se fue la OXY  y el Ecuador daba visos de soberanía. Nada más ni nada menos que el propio imperio norteamericano recibió una lección de decencia por parte de nuestro pequeño Ecuador, al no dejarse robar impunemente el producto de su recurso más significativo económicamente, el petróleo.

 

Sin embargo, parece ser que el lugar de la OXY puede ser ocupado por infames intermediarios del negocio, secundados por infames miembros de la administración pública.

 

Poco puede esconder el presidente Palacio sobre la presión que recibe por parte de un pequeño grupo de intermediarios que se acostumbraron a tranzar con la autoridades petroleras, sin importarles la angustia de un pueblo pobre, al que no le llegan los beneficios de este recurso nacional, y que en contubernio con la propia presidencia de la república se llevan fortunas.

 

Sino, ¿cómo explicar la caída de la negociación con Venezuela? Solo un perturbado puede pensar que todo un pueblo se puede tragar el cuento de que Venezuela no daba cifras claras y que por eso no prosperó la negociación. Una negociación que por un lado, significaba importantes beneficios tanto en la venta del crudo, como para el canje con derivados,  ya que no era simplemente una negociación cualquiera, sino un acto de solidaridad de Venezuela con el Ecuador.

 

Sin embargo, la corrupción reinante en el círculo estrecho del gobierno y la administración de Petroecuador, parece estar seriamente comprometida con esta mafia de intermediarios, la gran mayoría comensales de la hacienda El Cortijo en el Guayas.

 

Es indispensable que el pueblo conozca los nombres de esos intermediarios poderosos, de esas compañías privadas y estatales a las que el ministro Robalino les manda invitación personal para que lleguen puntuales a la licitación del bloque 15.  Seguro que ahí van a estar personajes como el copiloto de Cynthia Viteri, flamante candidato a vicepresidente y representante de la derecha más recalcitrante, sectaria y pro yanqui.

 

Exigimos que salgan a la luz los nombres y milagros de estos “vivos” que viven en sus palacios, ajenos al dolor del pueblo y que han convertido al ejército y la policía  en guardias privados de sus empresas, forjadas con la sangre de los humildes de este país.

 

Igual cosa hacen las transnacionales como la Perenco de Francia, que ha conseguido no sabemos a qué precio, que el ejército y la policía se pongan a su servicio incondicional y que repriman, encarcelen ilegalmente y violen más derechos de los ciudadanos que  exigen a las petroleras el cumplimiento de sus obligaciones hacia la comunidad, como sucedió en Orellana hace pocos días.

 

Lo cierto es que el petróleo resultó ser el pastel de la muerte y la inmoralidad. Ha traído miseria a las comunidades aledañas, a los centros de producción, muerte por la contaminación ambiental escandalosa y ha destapado los más bajos instintos de  políticos, empresarios privados del sector energético y administradores del Estado, encabezados por Palacio y su Ministro de Energía, a quienes el pueblo debe juzgar y castigar, por traición a la Patria.

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