Ilusiones a la basura… Sistema de basura

Posted on noviembre 25, 2006

Eráclito Mendoza, pequeño agricultor, subsiste y trabaja en su chacra, y se ampara en su “mediagua” pequeña, rústica y de un solo ambiente, en la provincia de Manabí. Como tantos miles de hombre y mujeres de ésta y de otras provincias, Eráclito tiene sueños y tiene la ilusión de cambiar algún día su condición.

Pero este lunes, mientras trabajaba en el campo, con sus 4 pequeños hijos y su esposa, Eráclito sufrió la decepción de su vida.

Como tantos otros y otras, Eráclito estuvo estos días avasallado por la propaganda electorera para la presidencia de la República. Y como miles otros y otras, Eráclito se inscribió en el plan de vivienda que ofrecía uno de los candidatos… Pero gigante fue su sorpresa, cuando en la radio se leían sus datos: nombres, apellidos, número de cédula, dirección, ocupación, cantón, parroquia y provincia. El locutor anunciaba que las ilusiones de vivienda de éste y de miles de ciudadanos, eran solo eso… ilusiones, y que los sueños de Eráclito, de su esposa, de sus 4 hijos y de miles y miles de hombres y mujeres del Ecuador se habían botado a la basura, literalmente, se habían echado a la basura.

En las provincias de Manabí y Tungurahua, miles de inscripciones para el plan de vivienda que ofrecía el candidato de la derecha, Álvaro Noboa, fueron encontradas en la basura, a punto de ser trituradas. Ninguno de los dirigentes del partido de Noboa fue capaz de explicar la situación, peor el propio Noboa.

Una vez más, Eráclito, al igual que millones de ecuatorianos y ecuatorianas fue burlado. La “buena noticia” que pregonaba el candidato Noboa, de asegurar vivienda para quienes no la tenían, no era otra cosa que una maña más del candidato para asegurarse el voto de Eráclito y  de esos millones de hombres y mujeres que todavía confiaban en el sistema.

Periódicamente, cíclicamente, cual borregos a su corral, el sistema nos lleva hasta las urnas, para que en la “máxima expresión de democracia” depositemos el voto por tal o cual candidato. Prensa, radio y televisión nos convencen de que, a todas luces, este acto es la mayor muestra del “convivir en democracia” y de que al ciudadano se le consulta y se le permite elegir quien le ha de gobernar. El Tribunal Supremo Electoral es el encargado de organizar y garantizar la “fiesta de la democracia”, mientras ejército y policía se afanan por “custodiar el proceso”.

!Claro! El sistema tiene todo estructurado, los organismos de control y los de represión, para que nada se les vaya de las manos. Y dentro de ese sistema está también el sistema electoral… Por naturaleza excluyente, y por lo mismo discriminador y demagógico… NO es cierto que todo ciudadano o ciudadana pueda “elegir y ser elegido” como reza la Constitución… Eráclito Mendoza, ni siquiera sueña ser candidato, debe subsistir…

Sin embargo, el candidato que se vale y que se burla de la necesidad de la gente, el candidato que en estos precisos momentos es acusado de haber encubierto un posible tráfico de drogas a través de sus embarcaciones exportadoras de banano, el candidato que en estos días despide gente de sus empresas porque le reclaman el pago de los salarios y beneficios de ley acordados, el candidato que enfrenta una huelga de los trabajadores de sus embarcaciones bananeras, ese candidato sí podrá seguir como tal, e inclusive podría ser elegido presidente.

¡Esa es lógica del sistema! Eráclito Mendoza y  los miles de hombre y mujeres como él, están excluidos… solo votan y trabajan. El otro, el millonario candidato, aunque corrupto, injusto y cuestionado… seguirá con su propaganda en la pantalla y seguirá de candidato. El mismo sistema lo encubre. Así funciona el sistema…

El caso de Eráclito, solo muestra una vez más la basura de sistema en que vivimos. El hecho que la solicitud de vivienda se la bote a la basura es por eso… porque el sistema mismo es una basura… Ofertas, promesas, y nada más… El beneficio es solo para pocos…

De cualquier manera, nuevas fuerzas emergen frente  a las del sistema… Nuevas fuerzas que tienen una fortaleza… la fortaleza de la razón y la justicia… El espacio que se abre en las urnas con una propuesta progresista, con Rafael Correa a la cabeza, es solo un espacio. De nada servirá su posible triunfo, si delante de esa propuesta no está la organización y la exigencia ciudadana y popular que al menos empuje reformas, que a su vez allanen el camino para futuros cambios estructurales, cambios profundos que permitan construir una sociedad justa y equitativa.

Frente al sistema de basura, solo queda una vía: la organización y la acción popular.

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Urgencia de cambios profundos, no de “medias tintas”

Posted on noviembre 24, 2006


 

A mediados de este mes, el Comité de la Organización de Naciones Unidas, ONU, Contra la Tortura, reunido en Ginebra, como lo hace cada cuatro años, exigió al estado ecuatoriano la erradicación de la tortura en su territorio.

 

En la opinión de la ONU, la legislación ecuatoriana es muy restringida, dejando huecos importantes en su aplicación. Más aún, afirma que hay absoluta impunidad para los torturadores, usualmente miembros de las fuerzas de seguridad del Estado. Por otro lado, lamenta que en los casos denunciados, nunca se realizó una investigación seria que diera lugar a sanción de los culpables.

 

Y por si no han caído en cuenta, amigos y amigas, no estamos hablando del Ecuador bajo una dictadura militar, sino de Ecuador en el año 2005, cuando supuestamente vivimos y trabajamos bajo un régimen democrático.

 

Frente al justo reclamo de la ONU, la delegación ecuatoriana informó que el gobierno está empeñado en elaborar las leyes necesarias para combatir la tortura. ¡Qué sencillo¡

 

El execrable método de obtener información o una declaración de culpabilidad de una persona, sea éste enemigo militar, delincuente, estudiante revoltoso, o simplemente un civil cualquiera, sin distinción de edad ni sexo; es, como se puede ver en las múltiples publicaciones en los diarios, un hecho cotidiano. No sólo en el Ecuador. América Latina es un paraíso de torturadores: desde las genocidas dictaduras del cono sur, hasta los “modernos” organismos de seguridad interna, todos se jactan de sus métodos.

 

Irak, donde los “libertadores” gringos hacen de las suyas, compite seriamente por llevarse un premio en esta terrorífica actividad. Y claro, donde hay soldados gringos, no pueden faltar “los abusos”, como eufemísticamente llaman los legisladores gringos a la tortura: vale recordar a los presos en el territorio usurpado de Guantánamo, o a los “ocupantes” de la cárcel de Abu Ghraib.

 

Pero la tortura no es un acto que relaciona personas aisladas. Es definitivamente, una relación entre el poder y su Estado represor, y los explotados del campo y la ciudad, que por obra y gracia del sistema, pasaron a engrosar las filas de los millones de miserables, de empobrecidos y hambrientos, que son cazados luego como delincuentes. Tanto las fuerzas de seguridad, que por supuesto, no son ninguna seguridad para los pobres, como el pueblo desocupado, son productos de una estructura económica absolutamente injusta.

 

Con distintos colores, en las andanzas de los gringos por el mundo, también puede verse la misma relación: el poder dominador frente al pueblo conquistado. Múltiples ejemplos pueden leerse en lo que sucede en Irak: se denunció incluso, la captura y tortura de personal médico de un hospital en Irak, por parte del ejército de ocupación gringo.

 

Revisando esta relación política que se establece a través de la tortura, uno puede entender por qué el fenómeno es mundial: el sistema se reproduce y se defiende. ¿Recuerda usted amigo y amiga haber escuchado alguna vez que un banquero haya sido torturado en manos de la policía? A no ser por sus propias pesadillas, eso es algo que no se registró jamás.

 

De allí que nos es difícil creer que se pueda cambiar con sólo modificar leyes o crear nuevas. Aun cuando esto es definitivamente importante y necesario, y debe hacerse a la brevedad posible, no es el fondo del problema. Modificar la estructura de los programas de formación de policías y militares, en algo ayudará. La presión de los organismos de Derechos Humanos también. El permitir que la población conozca que los métodos de tortura no son asuntos del pasado y lograr que la gente pierda el miedo a denunciar, a reclamar justicia, es también otro de los caminos que se deben recorrer.

 

Pero la erradicación real y completa de esta abominable práctica, requiere el concurso de todos: organismos de derechos humanos, asambleas populares, sindicatos, etc. para exigir al estado, que cumpla con la constitución política, con los tratados internacionales. Y sobre todo, que cumpla con el pueblo y sus derechos.

 

Es en la creación de una nueva sociedad donde se podrá sepultar a la tortura, junto con todos los mecanismos de represión.

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O construimos democracia… o seguimos con la mordaza

Posted on noviembre 18, 2006

La hora cero se acerca. La campaña se intensifica. Álvaro Noboa da pie atrás en su discurso y ahora ofrece mantener relaciones con Cuba y Venezuela, y hasta ofrece no firmar el TLC “si es que acaso perjudica a los campesinos”. Correa, por un lado mantiene su oferta: no firmar el TLC y convocar a una Asamblea Constituyente; por otro lado la amplía: buscar soluciones habitacionales baratas, pero dignas, y garantizar empleo, salud y educación gratuita para ecuatorianos y ecuatorianas.

Los spots, las cuñas propagandísticas y los mítines políticos de los dos candidatos se multiplican y se multiplican. El asunto es convencer al electorado. El multimillonario sigue regalando avena, camisetas y gorras y, Biblia en mano, promete hacer un gobierno para los pobres. Correa, rodeado de banderas, ofrece trabajar para recuperar la Patria, y convertirla en una Patria para todos, no solo para los bananeros de corbata.

En lo personal, las conductas también dejan evidencias. Mientras Correa asiste a los debates, entrevistas y foros, Noboa los rehuye. Mientras, por un lado, los testimonios de prepotencia, maltrato y desprecio a la gente quedan como prueba de la violación a los Derechos de las personas por parte de Noboa: jefe, político y empresario, por otro lado, el trato amable, cordial, y su motivación por el servicio a los demás constituyen testimonio de respeto a la persona, a la diversidad y a los derechos de las esas personas por parte del candidato Correa, voluntario, profesional, y maestro universitario.

Pero independientemente de las personas, de las ofertas, de los discursos, de los obsequios y de las promesas que hace cada candidato, lo que queda en evidencia es que en las urnas se enfrentan dos proyectos, se enfrentan dos posiciones ideológicas, políticas y económicas.

Y más allá de las urnas, lo que queda en evidencia -una vez más- es un país dividido en dos, un país de pobres y de ricos, un país rico, pero habitado por millones de empobrecidos; un país rico, donde la riqueza es solo cosa de pocos, mientras los demás se debaten entre la necesidad y la miseria.

Y mucho más allá de estas evidencias, ya demás evidenciadas, queda en claro también, que este momento electoral, impuesto por el sistema que defiende el orden de cosas, nos pone a los ciudadanos en la necesidad de tomar partido por una de las dos posiciones, por uno de los dos proyectos: o estamos con el proyecto oligárquico de un bananero millonario apoyado por los grupos de poder económico, nacionales y transnacionales, o estamos con el proyecto progresista de un político joven, apoyado por movimientos sociales y sectores progresistas que buscan al menos un marco realmente democrático para construir una sociedad con equidad política, social y económica.

El momento es crucial. O defendemos un proyecto que venderá a la patria para beneficio de quienes se enriquecen a costa del trabajador y de su pueblo, o defendemos un proyecto que al menos ofrece permitir que el trabajador y su pueblo puedan construir mejores condiciones de vida, y de vida con dignidad.

O defendemos la institucionalidad y el marco que esos pocos ricos llaman democráticos, o defendemos el proyecto que nos ofrece garantizar condiciones para construir una verdadera democracia, participativa, equitativa, justa y que será igual para todos y para todas, y no de privilegios para pocos.

El reto es claro. Pero más allá de esa claridad, está lo que implica ponerse de lado de uno o de otro proyecto. Mantener el estado de cosas, será eso: seguir sometidos, empobrecidos y marginados. En cambio, apoyar el cambio sí tiene implicaciones: precisamente, apoyar esas transformaciones, exigir su cumplimiento y trabajar personalmente para que se cumplan. ¿Cómo hacerlo?… pues a través de la organización… La única vía es la organización en nuestros barrios, en nuestras comunidades, en nuestros trabajos… sin dejarnos engañar por las boas, como Noboa, que ahora pretende ser paloma. Asimismo, asumiendo nuestra responsabilidad de construir y defender de manera organizada un proyecto nacional, soberano y digno.

Que la imagen de la propaganda y de la publicidad no oscurezca nuestro entendimiento. Con nuestro voto, y más allá de nuestro voto, con nuestra actitud y compromiso, o apoyamos la posibilidad de realización de un proyecto democrático de cambio, o nos negamos la posible construcción de un espacio democrático, justo y equitativo.

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Preguntas urgentes

Posted on noviembre 11, 2006

Gran parte de las personas que votaron por el millonario candidato-partido que puntea las encuestas electorales, piensa que es un tipo con tantas empresas, banco y millonadas (que la gente empobrecida no puede imaginar cuánto) que no tendrá necesidad de robar.

Le creen incapaz de robar porque se presenta con una Biblia protestante en la mano y grita a Dios cada vez en las tarimas, impone las manos y carga enfermos delante de las cámaras de televisión, con el mismo estilo de los charlatanes de cualquier secta.

Le creen porque les regala  la presentación de bailarinas de tecno cumbia, semidesnudas y sin Biblia en la mano, que harán las delicias de un público que en su experiencia y con los medios a su alcance, tiene estos bailes como el como mejor y más esperado espectáculo. A los barrios y pequeñas ciudades de provincias, difícilmente llegan otras expresiones culturales que enriquezcan el horizonte cultural. Por ejemplo, la tan mentada película “Que tan lejos”, a dos meses de su estreno, solo está en los cines de las grandes ciudades. Orquestas, teatro, pintura… son privilegio de pocos, para los demás, “tecno-cumbia”, “pozo millonario” y “vivos”.

Además, votan por el millonario candidato-partido porque “billetea” en sus recorridos. Compra votos en efectivo y en ilusiones. Creyeron en las promesas de casa, de créditos, de proteger a los migrantes gracias a buenas relaciones con el presidente de Estados Unidos y de empleos.

Votaron por el candidato-partido y, posiblemente, volverán a hacerlo en la segunda vuelta. Es tiempo de preguntar a grandes voces y en las calles, en los barrios periféricos y en los recónditos pueblos rurales:

·         ¿Ha pensado que el trabajo de una persona, como usted, que trabaja todos los días, toda la vida, nunca ha hecho millonario a nadie?

·         ¿Sabe usted que la fortuna de todos los millonarios nace y crece con el robo del trabajo de miles y miles de empleados, obreros, campesinos, jornaleros y consumidores?

·         ¿Sabe usted que con 5 centavos que suba el precio a la libra de harina que comercia el candidato, llueven millones en las cuentas de su banco?

·         ¿Sabe usted que en la provincia de Los Ríos, donde el millonario candidato tiene propiedades y se ha enriquecido explotando a los agricultores, no ganó la primera vuelta ni ganará la segunda?

·         ¿Sabe usted que en la provincia de El Oro, donde el millonario tiene propiedades y se ha enriquecido explotando a sus trabajadores, ni siquiera el partido roldosista le dará el voto porque le conocen a fondo?

·         ¿Ha pensado usted que la democracia no es cuestión de regalos sino de derechos? 

·         ¿Ha pensado usted que la dignidad no se entrega por un puñado de avena?

Es mejor ser pobre y digno, que seguir pobre y humillado. Pero es mucho mejor, dejar de ser pobre y tener una vida digna con educación, trabajo, empleo y bienestar. Es mejor una vida con derechos y no una vida como mendigo.

La única alternativa para los empobrecidos y empobrecidas del Ecuador es dejar de ser pobres.

Pero con un millonario y su partido en el gobierno, en el congreso y en los municipios, la pobreza no cambiará porque la fortuna de un millonario nace, crece y se mantiene gracias a la explotación y humillación de mucha gente que seguirá empobrecida.

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