Una “limpia” urgente en la salud pública
Publicado el Mayo 4, 2012
El Ministerio de Salud, a través de su dependencia provincial en Guayas, hace poco, realizó una inspección de farmacias ubicadas alrededor de un hospital público de Guayaquil. Se encontró que las farmacias vendían medicamentos de todo tipo, pertenecientes al Ministerio de Salud. También se comprobó que expenden medicinas caducadas. Esto es un criminal perjuicio a la población que acude a los hospitales y sale con una receta a comprar lo que debía haber recibido por derecho y sin pago.
Hace poco, también, circuló la noticia de cierta adquisición de medicamentos del MSP, que tenía irregularidades y que, de haberse concretado, habría perjudicado al país en varias centenas de miles de dólares. Además, se conocen procesos irregulares de contratación, por ejemplo, en el hospital de Portoviejo, respecto a la lavandería del hospital. El pasado no lejano, deja tristes recuerdos en la compra de ambulancias y en construcciones para salud, en las cuales, desaparecen pruebas y se esfuman las personas responsables. ¿Quién responde por la construcción de un “hospital” en Tosagua, con fondos públicos y en un gobierno anterior al de Correa, en un sitio asilado, sin camino de acceso y en zona de inundación?
¿Será verdad que aún ahora, para acceder a un puesto en salud, se debe pagar “el diezmo” a ciertos políticos vinculados al gobierno y que ese pago “se recupera” en el puesto?
Las acciones del MSP para extirpar la corrupción, son agridulces. Por una parte, alienta saber que se destapan los negociados que salpican a las entidades que cuidan la salud de la ciudadanía. Qué bueno que haya funcionarios decididos a romper las cadenas de corrupción que, al parecer, todavía pululan por algunos hospitales, centros de salud y otras dependencias de salud. Sería motivo de aplauso que el MSP se limpie de funcionarios y empleados irresponsables y deshonestos.
Por otro lado, estas noticias revelan que, a pesar del discurso del gobierno respecto a la honestidad y transparencia, no se ha logrado erradicar el hurto de lo público y la corruptela en unidades de salud. Quién sabe si, con la inmensa cantidad de fondos que el gobierno ha entregado para la salud pública, esas redes de corrupción se han mantenido, fortalecido y sofisticado.
El principio de la corrupción en la gestión de la salud pública es el conflicto de intereses entre funcionarios y empleados. Así, los médicos de hospital son también dueños de clínicas, laboratorios y farmacias ubicadas en alrededores (o lejos) del servicio público. ¿Es aceptable que un funcionario de salud pública sea accionista de una clínica que ha suscrito un convenio con el MSP? ¿Es ético que el MSP suscriba acuerdos de atención con centros de exámenes, cuyos dueños son hijos de funcionarios de salud? ¿Es entendible que funcionarios de salud pública sean accionistas de distribuidoras de medicamentos o insumos, y que sean proveedores de sus unidades de salud?
El Presidente de la República ha constatado personalmente y ha detallado casos que revelan que la corrupción subyace y sigue vigente en la gestión de los servicios de salud. Es necesario que la señora Ministra de Salud y su equipo, decidan una purga general para romper los conflictos de intereses en todos los ámbitos del MSP. Es hora de una “limpia” en el MSP para acabar con trampas, trucos, robos y enriquecimiento ilícito de unos cuantos vivarachos. Finalmente, mantener la corrupción perjudica al más pobre de la sociedad, al que acude a los hospitales públicos por su derecho a la salud. Sin una gestión general limpia y honesta en salud pública, no habrá presupuesto que aguante…
Archivado en la categoria Comunicados, DESC, Derechos civiles y politicos, Derechos de los pueblos, Derechos sexuales y reproductivos, Editoriales, Salud, Temas |
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