Libertad de precios afecta derecho a la vida en el Ecuador
Publicado el Julio 20, 2007
Desde hace semanas, la población del Ecuador tiene que pagar más cuando compra los productos básicos para la vida diaria. La gente se sorprende porque debe pagar más que antes por el arroz, la leche, los tomates y las frutas. Los precios de estos productos, en los últimos años, habían permanecido casi estables y con variaciones temporales.
Los economistas, en su mayoría, coinciden que se trata de una ola especulativa. No hay razones económicas. La única explicación es que los precios suben porque así decidieron los empresarios y comerciantes. Por ejemplo, hace pocos días, los empresarios de lácteos no aceptaron una regulación de precios. De golpe, elevaron el precio de la leche.
La libertad de precios, fundamento del libre mercado y del neoliberalismo, muestra su verdadero rostro: más importante que la vida de la gente es la ganancia de los capitalistas. Los especuladores, los comerciantes y empresarios, se frotan las manos. Sus bolsillos se hinchan y el hambre, la desnutrición y las enfermedades aumentan en las familias empobrecidas.
Libre mercado es que la banca ponga los intereses que les viene en gana. El Congreso servil, aplaude y se resigna. Libre mercado es que los empresarios y comerciantes especulen con el gas y los alimentos. Nadie tiene facultad legal de controlarles. Aplauden los banqueros, León, Nebot, Noboa, Gutiérrez, los periodistas pagados por ellos y los diputados. En el fondo, quieren boicotear al gobierno que no acepta sus reglas de juego.
La “vieja” Constitución de 1998 es el instrumento que consagra la libertad de mercado. La Asamblea Constituyente deberá cambiar, de raíz, esta “libertad” de mercado que no es otra cosa que libertad para especular con la vida y el derecho de las personas.
Los derechos sociales y económicos de la gente trabajadora no pueden estar al ritmo que marcan los intereses de los grupos empresariales y de banqueros. Los sectores populares se han cansando de mirar el juego de poder que perjudica sus derechos y el amplio apoyo dado a la instalación de una Asamblea Constituyente lo demuestra.
¡Basta de libre mercado!
El Ecuador necesita, urgente, una nueva Constitución que proteja y promueva los Derechos Humanos como principio y como norma.
¡Por una Constitución que garantice los derechos de las Personas y los Pueblos!
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