VOCES COMPROMETIDAS

Prevención de violencia sexual en los albergues

Por: Elisa Martínez, PRODH Chimborazo

Sabemos que en situaciones como el pasado terremoto del 16 de abril, las mujeres, los niños, niñas y adolescentes son más vulnerables. Puede pasar que en los albergues, por ejemplo, las niñas, niños y adolescentes o las mujeres sufran de violencia sexual.

Esta violencia puede darse a través de relaciones sexuales obligadas, manoseos forzados, acoso sexual, palabras ofensivas y otras cosas. Podemos darnos cuenta de esto si vemos que la persona violentada cambia de actitud, permanece más deprimida o silenciosa, o puede tener miedo o pesadillas. En estos casos es importante buscar ayuda, hay que denunciar al agresor aunque sea un familiar o una persona de la comunidad, y no dejar que los niños, niñas, adolescentes y mujeres sigan sufriendo este tipo de agresiones.

Se debe acudir por ejemplo, al encargado del albergue, a un miembro de la Policía Nacional o a las autoridades del COE local, provincial o nacional.

Para prevenir los delitos sexuales en estos casos, es importante seguir algunas recomendaciones, el Consejo de la Judicatura ha emitido las siguientes:

1. Procurar mantenerse en grupo. Si una persona necesita acudir al baño en horas de la noche o madrugada, es preferible que vaya acompañada.
2. No dejar solos a las niñas y niños.
3. Organizarse para establecer brigadas de seguridad para mujeres.
4. Participar como socias activas en la prevención de la violencia.
5. Identificar autoridades de confianza. Ninguna autoridad o brigadista tiene autorización para pedir favores de índole sexual, a cambio de víveres o de refugio o de cualquier otro tipo de atención.
6. Niñas, niños, adolescentes y mujeres pueden llevar consigo un objeto que pueda hacer ruido, por ejemplo un pito o silbato para utilizarlo en caso de que se encuentre en riesgo de un ataque sexual.
7. Identificar la presencia de mujeres o de derechos humanos, que puedan brindar orientación y apoyo para servir en casos de violencia sexual.
8. Es necesario también empoderar a los hombres de la comunidad para que contribuyan con la prevención y protección de las posibles víctimas.
9. Es necesario informarse sobre los lugares donde se puede presentar una denuncia.

El Estado tiene la obligación de garantizar la integridad de las mujeres, de las niñas, niños y adolescentes, sobre todo en situaciones de riesgo.